sábado 19.10.2019

Por sus colores...

Por sus colores los conoceréis. Cada color tiene un significado. Y si no lo tuviera, se le da, no pasa nada, para gustos (e ideas) se hicieron los colores. Lo malo es que cada tiempo y cultura tiene los suyos: el blanco, símbolo de pureza y de seres luminosos en el Apocalipsis, es para el taoísmo japonés el color del luto.

En nuestra cultura judeo-cristiana lo que dice el Apocalipsis va a misa (nunca mejor dicho) y en ese libro del Nuevo Testamento con las revelaciones a san Juan se nos explica cómo debemos interpretar cada color: El blanco, como quedó dicho, con lo puro, lo resurrecto, salvo para la Cultural desde que empezó a manchar de publicidad abusona su indumentaria solo blanca... El rojo, con la guerra, la sangre, el pecado: banderas rojas ya no se ven tantas hoy, todos saben que corrió mucha sangre para poder teñirlas de proletario en dictadura, aunque ¿por qué san Juan vio a Jesús todo vestido de rojo en su Venida?; ¿viene a un baño de sangre?...

El verde y el amarillo, con la muerte, al ser el color de la carne en descomposición: ¿maldecirán los vegetarianos que no haya un verde amable en este texto sagrado, un verde esperanza, un verde limón, un verde que te quiero verde?... El morado púrpura, con el libertinaje, el caos: pintándolo así, ahora se explica Peláez por qué los de Podemos no van a misa o asaltan la capilla de la Complutense, mientras el leonesista purpurado pone en cuarentena también su lealtad a lo sagrado por haberle cagado la simbología púrpura de su bandera el autor del Apocalipsis, nada menos, cuánto honor... Pero el azul, el color total en un planeta lleno de mares y cielos, no lo cita el Apocalipsis y, por lo visto, no es símbolo de nada para su autor, ni el azulete, ni el azulón, ni el azulejo, ni el azul-ayuso, ni el azul-reina, ni el azul-braguita... y aquí es donde el PP se siente ofendido y donnadie; su azul no significa, no es símbolo, no cuenta, fatal para un partido tan de «cuentas» que, alarmado por solo restar ultimamente, se obceca hoy en pillar una Suma a toda costa... para que sume És-pá-ñá, triquitracatrá.

Por sus colores...