lunes 16/5/22

Cuestión de raza y orgullo

Nueva jornada liguera para el conjunto dirigido por Ramón González, que se desplaza a tierras zamoranas para enfrentarse al equipo titular de la capital. Después de dos derrotas consecutivas en la Liga, las sensaciones positivas han quedado totalmente difuminadas para el aficionado leonés. Se pueden hablar de muchas cosas, motivos, situaciones, prometer el oro y el moro, y hasta querer hacer ver películas de ciencia ficción, pero la realidad es otra bien distinta y suele tornarse tozuda.

Los números son los que son y marcan el devenir del equipo, siendo el resultado bastante pobre y muy clarificador. La incertidumbre, irregularidad, endeblez defensiva, la pérdida progresiva del olfato goleador y la poca fiabilidad de conjunto sólido, dejan a las claras la trayectoria realizada y hasta dónde puede llegar este equipo en lo que resta de competición. Las ilusiones pueden llegar a ser expectantes, las ambiciones y deseos pueden llegar a proponer grandes retos, pero a veces son desmedidas y se convierten en algo patológico, porque la realidad es otra bien distinta, y el objetivo deseado no encuentra los medios necesarios razonables para alcanzarlo.

Con quince jornadas ya disputadas, el conjunto culturalista debe tener claro cuál tiene que ser su papel en esta categoría, y aunque se quiera mirar hacia arriba, lo primero es consolidar la clasificación en una posición estable, para empezar a dar confianza y tranquilidad, comenzando por la propia plantilla y con esas incorporaciones de jóvenes canteranos. Hoy en el Ruta de la Plata es uno de esos partidos donde la victoria puede alejar los fantasmas, que metan el miedo en el cuerpo, dejando de mirar hacia abajo y cogiendo dosis de ánimo y seguridad, que permitan ir avanzando posiciones, aumentando distancias con los perseguidores. Si no es así, las consecuencias empezarán a ser preocupantes.

Cuestión de raza y orgullo
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