En la Universidad del futuro
La institución académica leonesa ha sido seleccionada por la Comisión Europea para integrarse, con seis socios más, en las llamadas alianzas transnacionales que conformarán el Espacio Europeo de Educación

DU23P1F5-13-04-13-6.jpg
A. Calvo
La Universidad de León logró en julio un importante hito, el espaldarazo de la Unión Europea al consorcio Eureca-Pro, junto a universidades de Alemania, Austria, Grecia, Polonia y Rumanía. Un paso más para configurar las universidades europeas del futuro, con alianzas transnacionales para transformar el Espacio Europeo de Educación Superior y que implica un cambio en el concepto tradicional de educación universitaria. «Se busca aunar estructuras y recursos de las diferentes universidades que conforman el consorcio para generar un espacio común de desarrollo y converger hacia un modelo de funcionamiento único o, al menos, continuo», explica el vicerrector de Internacionalización, Roberto Baelo, quien añade que esta era la primera vez que la Universidad de León se presentaba a esta convocatoria europea enmarcada dentro del programa Erasmus+. Entre las dos convocatorias, sólo se presentaron 116 consorcios conformados por 279 instituciones de educación superior de toda Europa, de los que finalmente sólo 41 obtuvieron financiación
Baelo añade que, entre otras cuestiones, formar parte de un consorcio de universidades europeas, aporta un valor añadido a cada uno de los pilares que lo integran, además de fortalecer el sistema científico europeo y la integración europea y ofrecer la posibilidad de dar forma a un sistema global de educación superior. Por otra parte, el consorcio aumenta el atractivo de la localización científica de los investigadores e implica un paso más hacia la modernización del espacio de educación europeo, permite reducir las actuales barreras y obstáculos administrativos, promueve todo tipo de movilidades dentro de la alianza y desarrolla el triángulo de conocimiento: investigación, educación e innovación, así como la posibilidad de generar sinergias por medio de infraestructuras comunes.
La Universidad de León se postuló en esta segunda convocatoria con las universidades alemanas de Mittwedia y Politécnica de Freiberg, la Politécnica de Silesia (Polonia), Universidad de Petrosani (Rumanía) y Universidad de Creta (Grecia) y Politécnica de Leoben (Austria). El proyecto presentado, Eureca-Pro, cuenta con dos ejes de acción fundamentales: contribuir de manera holística a la cuestión del consumo y la producción sostenibles en el marco del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 y, por otra parte, ayudar eficazmente al desarrollo del Espacio Europeo de Educación Superior de manera complementaria al Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.
El respaldo de la Comisión Europea llega además con un importe de 6.235.425 euros de los que la Universidad de León ejecutará 850.650. A mayores, el consorcio ha solicitado una financiación adicional de dos millones de euros —a través de la convocatoria Horizont 2020— para reforzar y optimizar el funcionamiento coordinado en materia de investigación para las instituciones que integran la alianza académica. Las siete universidades se han repartido áreas de trabajo y cada una de ellas lidera un paquete concreto a fin de tratar los distintos aspectos que consigan hacer realidad la universidad europea. En el caso de León, sus acciones se centrarán en las herramientas y competencias transversales.
Sostenibilidad
El vicerrector de Internacionacionalización explica que el primer objetivo de Eureca-Pro, está centrado en el consumo y la producción responsable, permitirá trabajar y ampliar conocimiento sobre tecnologías encaminadas a la reducción de CO2 y las prácticas de sostenibilidad asociadas al Pacto Verde Europeo hasta 2050. Entre las acciones que se llevarán a cabo, en comunidad entre las diferentes instituciones académicas implicadas en los seis países, están estudios de flujos de recursos materiales primarios y secundarios en el sentido de la visión de la economía circular; la evaluación del uso eficiente de los recursos, así como la sustitución de los recursos que no cumplen con el objetivo de desarrollo sostenible o los límites planetarios y la neutralidad climática. «El objetivo final es conseguir que los consumidores desarrollen un comportamiento responsable, en consonancia con las expectativas de la sociedad y la lucha contra el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o los cambios en los sistemas atmosféricos y terrestres», resume Roberto Baelo.
En este sentido, la directora de Relaciones Internacionales, María Fernández Raga, y la directora de Proyección Internacional, Adriana Suárez, muy implicadas en Eureca-Pro, destacan que el desarrollo de estos objetivos convertirán las universidades que integran la alianza en «el centro educativo mundial y líder en investigación e innovación interdisciplinaria para desarrollar un marco ambiental y social cualitativo en el consumo y la producción sostenibles de bienes», además, indica que los alumnos y el personal de las instituciones académicas desarrollarán un pensamiento sostenible, interdisciplinario, intercultural y sistémico «arraigado en su forma natural de funcionamiento, fomentando un desarrollo social próspero y una economía sana y aliviando al mismo tiempo las presiones ambientales».
En relación al segundo eje de Eureca-Pro, desarrollar el Espacio Europeo de Educación Superior, las instituciones que integran el consorcio junto con la Universidad de León tienen «el compromiso de garantizar la sostenibilidad de la alianza creando equipos de trabajo conjuntos, normativa, un espacio de trabajo virtual común, una sala de datos compartida entre las siete universidades que engloban esta alianza, y estudiar los marcos jurídicos y financieros comunes, para garantizar un campus europeo multicultural sin perder nunca la identidad individual e independencia de cada institución. Esto representa un salto cualitativo en la colaboración institucional», añaden Fernández Raga y Suárez.
European University Alliance on Responsible Consumption and Production (Eureca-Pro) es el nombre original de la alianza que integra la institución leonesa y que trabaja con dos horizontes temporales. El primero, de tres años, arrancó el 1 de noviembre de 2020 y el segundo se prolongará más allá de 2040. Las universidades que lo integran ya han comenzado a dar los primeros pasos en los trabajos asignados, como ya ha ocurrido en los campus de Vegazana y Ponferrada a fin de ir desarrollando el proyecto y lograr los objetivos marcados.
Eureca-Pro busca conseguir en 2025 convertirse en «el corazón del hub de educación y ser líder en investigación e innovación en el desarrollo de un marco social y ambiental para el consumo de bienes sostenibles», señalan Baelo, Fernández Raga y Suárez, quienes añade que siguiendo los pasos marcados se convertirán «en el mayor aportador al Pacto Verde de la Unión Europea», con el desarrollo de nuevas tecnologías y procesos que integrarán los flujos de recursos y su uso eficiente, camino de la llamada economía circular y generando comportamientos de consumo responsable. La alianza que integra la Universidad de León también busca ser un modelo de compromiso cívico, participación equitativa y gobernanza conjunta transparente, además de impulsar filosofías fundamentales compartidas, valores en común y enfoques orientados a soluciones en cuanto a cohesión social y ciudadanía además de humanidad responsable. Baelo añade que el consorcio establecerá «todos los mecanismos necesarios para asegurar la libertad académica y la movilidad libre por Europa» e «implementará de forma efectiva canales de comunicación y medidas de divulgación y comunicación científica para llegar a toda la sociedad».
Competitividad Internacional
El vicerrector de Internacionalización destaca que el panorama educativo «está cambiando en toda Europa» y que el proyecto de las universidades europeas «es el más importante desde el Plan Bolonia», además de implicar un cambio en la visión de la educación y la cultura y que se abordó en la Cumbre de Gotemburgo en 2017, donde se pidió la implicación y la participación de los estados que conforman la Unión Europea. La iniciativa busca reforzar entre los países miembros «las asociaciones estratégicas entre instituciones de enseñanza superior y promover la constitución, de aquí a 2024, de una veintena de Universidades Europeas, que serían redes de universidades creadas desde abajo, lo cual permitirá a los estudiantes graduarse combinando periodos de estudio en varios países europeos y contribuir a la competitividad internacional» reforzando también el Espacio Europeo de Educación.
El proyecto se basa en las alianzas transnacionales a fin de fomentar los valores y la identidad europeos y mejorar la calidad y la competitividad de la educación superior. Por este motivo, se están probando diferentes modelos de cooperación entre las universidades para lo que ya se han realizado dos convocatorias a través del Erasmus+. En junio de 2019 se hizo pública la resolución de la primera convocatoria, cuando de las 54 candidaturas presentadas se seleccionaron 17 alianzas integradas por 114 instituciones académicas de 24 países. La Universidad de León se presentó a esta segunda convocatoria y salió elegida junto con sus seis socios y fue una de las 24 alianzas seleccionadas de las 62 candidaturas presentadas (con 165 instituciones académicas de 26 estados miembros».
En Castilla y León sólo las universidades de León y Salamanca , que ya había concurrido, han logrado colarse en las alianzas transnacionales seleccionadas por Europa y forman parte del selecto grupo a nivel nacional, además de ser representativas de toda la zona noroeste del territorio español.
Como fin último, cambiar efectivamente el sistema europeo de enseñanza superior «por un sistema más inclusivo y sin fronteras», con una estrategia planificada a largo plazo en la que participen todo tipo de instituciones de educación superior para conseguir planes de estudios centrados en el estudiante e impartidos conjuntamente en campus interuniversitarios, además de experimentar la movilidad en todos los niveles de estudios. En este sentido, se trata de que el ámbito académico, los socios externos y los propios estudiantes «puedan cooperar en equipos interdisciplinares para hacer frente a los problemas más importantes a los que se enfrenta Europa en la actualidad».