Alicia Valero, catedrática de ingeniería mecánica: «Vamos a ver 'apagones' de materias primas»
La catedrática de ingeniería mecánica habla este martes en el ciclo de Crisis Ecosocial y Decrecimiento en la Fundación Sierra Pambley

Alicia Valero, en una foto de archivo.
La transición energética se basa en el abandono de los combustibles fósiles para evitar el cambio climático. Esta transición se asienta sobre tecnologías descarbonizadas, coche eléctrico y una transición digital para mejorar la eficiencia.
El«idílico panorama» que dibujan políticas y empresas del sector se topa con una realidad incontestable. «Estas tecnologías requieren un montón de materias primas que son escasas», afirma la catedrática de ingeniería mecánica de la Universidad de Zaragoza, Alicia Valero, que este martes participa en el II Ciclo de Crisis Ecosocial y Decrecimiento que organiza la Universidad de León en colaboración con la Coordinadora de Defensa del Territorio y la Fundación Sierra Pambley.
La catedrática plantea la pregunta de si «se puede la transición energética en todo el mundo». Las tierras raras —que son 17 elementos de la tabla periódica— y son abundantes en determinados territorios "tienen el problema de que suelen estar asociadas con elementos radioactivos" y otros numerosos metales y elementos que son necesarios para esa tecnología descarbonizada están en manos de China, que «controla la cadena de valor».
El escenario que se dibuja, barrunta la experta, es una «lucha por el territorio para controlar la cadena de suministros que son esenciales para estas tecnologías y para la economía, como el litio, el cobalto, el cobre y otros muchos». Materiales que también se codician por la industria armamentística.
«El problema es que en el norte global hemos aumentado nuestro consumo a costa del sur global porque la actividad extractiva tiene poco valor añadido pero muchos impactos», explica. Con la deslocalización de la industria pesada a terceros países y la explotación de sus materias primas, «somos más eficientes ambientalmente y económicamente, pero también más vulnerables».
"No hay reservas suficientes para que todo el mundo realice la transición energética que se plantea en Europa, por ejemplo". Aunque puedan descubrirse nuevos yacimientos, su explotación efectiva tarda, como mínimo, diez años y vamos tarde, añade. Esto supondrá que «vamos a ver «apagones» de materias primas continuamente».
«Un coche tiene toda la tabla periódica de los elementos y si falla uno se para la cadena de producción, como sucedió durante la pandemia», abunda la catedrática. «Materias primas para la transición energética. Mitos y leyendas» es el título de la conferencia que ofrece Alicia Valero esta tarde en la Fundación Sierra Pambley de 19.00 a 21.00 horas en el salón de la calle Dámaso Merino y también por streaming.
La dependencia y la vulnerabilidad que siente Europa son acicates para que se busquen materias primas críticas, como es el caso de España y todo el territorio europeo. «Este es el motivo por el que se están replanteando reabrir minas o invertir en plantas de refinado y reciclaje de materiales criticos», así como parte de la industria pesada y contaminante que se había deslocalizado. «Se quiere reindustrializar en el territorio a nivel local».
El II Ciclo de Crisis Ecosocial y Decrecimiento tiene programada otra conferencia para este miércoles 14 de mayo. Mamen Cuellar, de la Universidad de Córdoba hablará sobre «Agroecología, soberanía alimentaria y comercio justo». Por último, el martes 20 de mayo, Giulia Constanzo, de la Universidad de León, abordará «El papel de las resistencias ecofeministas en el planteamiento de un nuevo horizonte ecosocial».