Las últimas almas jesuitas salen de León a Valladolid
Tras cerrar la comunidad en 2012, la Compañía traslada los restos de 25 religiosos y dos benefactores

Panteón de los Jesuitas en el cementerio de León.
La Compañía de Jesús se despide de León, aunque su huella pervive en el colegio Sagrado Corazón-Jesuítas y en sus orígenes históricos en la iglesia de Santa Marina. En 2012 se marcharon los religiosos de la última comunidad que ha tenido en su atribulada vida de venidas y expulsiones y trece años después serán trasladados a Valladolid los últimos frailes enterrados en el cementerio de León.
Este sábado, la Compañía de Jesús, que llegó a León por primera vez entre 1565 y 1572, desenterrará a 25 padres y hermanos inhumados en el panteón de la orden entre 1951 y 2009. Junto a los frailes, serán trasladados los restos de un matrimonio benefactor. Don Pedro Martín Escudero y doña Carmen García Antón hicieron posible la compra de los terrenos para levantar el colegio actual, entre el Campus de Vegazana y la Ronda Este.
Las 27 urnas con las cenizas de religiosos y benefactores saldrán en un coche fúnebre rumbo a Villagarcía de Campos, localidad vallisoletana donde la Compañía de Jesús tiene casa grande y residencia con cementerio propio. El objetivo es poder dar el culto debido a sus almas en un lugar cercano.
La huella jesuítica en el colegio se plasma en León en la visita semanal que realiza un fraile desde la comunidad de Burgos, como «presencia inspiradora y de ayuda», señala Joaquín Barrero Díaz.
La despedida de la Compañía de Jesús en León se sella este sábado a las 11.30 horas en una eucaristía en el colegio como signo de reconocimiento, con las 27 urnas delante del altar, a la que está invitada toda la comunidad educativa.
«Será un momento para, juntos, dar gracias a Dios por la larga trayectoria de la Compañía de Jesús en León y para pedir situarnos con esperanza ante el futuro, motivados por el deseo de continuar la misión que nos inspira el legado de quienes nos han precedido», apunta el jesuíta.
La historia de los Jesuítas en León es una historia de llegadas y partidas. Los primeros jesuítas llegaron a León de la mano del obispo Juan de San Millán. Fue en tiempo de San Francisco de Borja, tercer General de la Compañía de Jesús, entre 1565 y 1572.
Su misión era fundar el colegio de San Miguel, que llegaría a contar con 1.000 alumnos. «El colegio tuvo una enorme irradiación apostólica en la ciudad, en la diócesis y en las misiones americanas», apunta el hermano Barrero.
El colegio estuvo abierto hasta la expulsión de España de los jesuitas decretada por Carlos III en 1767. De aquel colegio de los ‘soldados de Dios’, como se denomina coloquialmente a los jesuítas, se conserva la iglesia, que es la actual parroquia de Santa Marina. «Su arquitectura e imaginería proclaman su inconfundible origen jesuítico», apostilla.
La Compañía fue restaurada en España en 1814 y expulsada de nuevo en 1835. Volvió a regresar a España en 1856. Tres años después, en 1859, aceptaron el edificio de San Marcos para «Colegio de Misiones de Ultramar», Colegio Máximo para los estudiantes de Filosofía y Teología de toda la Provincia de España, misión que no duró más de ocho años, desde 1860 hasta junio 1868. Coincidiendo con la revolución Gloriosa, vuelven al destierro.
Regresan a León el 12 de mayo de 1918. De un pequeño despacho en la Catedral y una casa en la calle Guzmán El Bueno (actualmente Cardenal Landázuri) pasan en 1919 al templo de Palat del Rey y a hospedarse en la plaza del Conde Luna. En esta época se centran en labores apostólicas en toda la provincia. En 1932, con la IIª República, la Compañía queda disuelta, sus bienes confiscados y se impide la vida comunitaria. Entre 1932 y 1937 «la casa de la comunidad jesuítica fue toda la ciudad». Pedro Martín Escudero, José López, José Botas, el Seminario Diocesano, los PP. Capuchinos, y la Real Colegiata de San Isidoro, entre otros, brindaron un hogar a los religiosos.
En 1937 se restablece su vida comunitaria y se instalan en una residencia en la calle Pablo Flórez, para pasar a Daoiz y Velarde y a la plaza Conde Luna, en 1940, tras recobrar su antigua casa. En 1953 el obispo Luis Almarcha nombró Rector de la iglesia de San Marcos al Superior de la Residencia, que se traslada a la calle Suero de Quiñones, 7. Finalmente, en 1955 a la Plaza de San Marcos, frente a la iglesia, dodne ejercieron el ministerio entre 1953 y 1996.
Memorable es la fecha de 1959, fecha en la que se abre el Colegio Sagrado Corazón de León, con 250 plazas de internado y 150 para externos, como heredero del que durante 105 años estuvo en Carrión de los Condes. Empezó con 273 alumnos, 21 profesores jesuitas y tres padres espirituales. Actualmente tiene 1.204 alumnos y alumnas y está gestionado por la Fundación Jesuitas Noroeste.

Tumbas de D. Pedro y Dª Carmen.
Los jesuitas sellan su despedida de León

Casa de los Jesuitas en Villagarcía de Campos

Cementerio de los Jesuitas en Villagarcía de Campos

Construcción del colegio Sagrado Corazón Jesuitas de León

Construcción del colegio Sagrado Corazón Jesuitas de León

Construcción del colegio Sagrado Corazón Jesuitas de León

Construcción del colegio Sagrado Corazón Jesuitas de León

El benefactor Pedro Martín, junto al obispo de León
