Uno de cada tres inmigrantes recurrió a Cáritas este año
El manifiesto leído en el acto institucional por el Día del Migrante, insta a la «solidaridad, la coexistencia armoniosa y los espación de interacción"

Concierto de Femenino Coral en el Teatro San Francisco por el Día Internacional del Migrante.
Un 35% de los extranjeros que viven en León han tenido que recurrir a Cáritas durante este año. En la provincia de León viven casi 28.700 personas procedentes de otros países, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) y según los datos de Cáritas facilitados a este periódico, este año han atendido a 10.103 personas de un total de 6.273 hogares. En el Día Internacional del Migrante, que se conmemora hoy, León reclaman más compromiso social y responsabilidad compartida «basada en valores como la tolerancia, la equidad o la empatía». El manifiesto, leído este miércoles en un acto institucional organizado por el Ayuntamiento de León en el Teatro San Francisco, con la participación de las organizaciones sociales y la actuación del coro Femenino Coral, insta a alcanzar vínculos sociales «donde las personas puedan apreciar otras culturas, reconocer otras historias y comprender la dificultad del proceso migratorio» y defendió «la solidaridad, la coexistencia armoniosa, los espacios de interacción, la formación e información en materia de migración».
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, defendió ayer en Madrid la aportación de los extranjeros para lo que calificó «invierno demográfico» en la jornada Migración frente a riqueza, celebrado en el Centro de Recepción, Atención y Derivación de Pozuelo de Alarcón, la ministra dijo que «los trabajadores extranjeros son esenciales en nuestra economía, pero además nos ayudan a hacer frente al invierno demográfico, enriquecen nuestra cultural y agrandan nuestro sentido de la pertenencia y de la identidad».
Las oenegés que trabajan con personas migrantes señalan la integración, la reagrupación familiar o el acceso efectivo a los servicios de salud mental para la infancia, entre las dificultades a las que se enfrentan en España.
Las 19.103 personas beneficiarias de Cáritas en León este año, el 29% se encontraban en su momento en situación administrativa irregular; otro 20% en situación de solicitud de protección internacional o ya concedida; el 16% en situación de estancia de turista temporal y el 35% con permiso de trabajo. El 35% de las parejas extranjeras atendidas por Cáritas tienen hijos y la media de edad está entre los 35 y los 60 años. La mayoría proceden de Venezuela, Colombia, Perú, Marruecos y Senegal.
Casi un 50% de las personas inmigrantes atendidas por los programas de acogida de Cáritas realiza algún tipo de actividad laboral que no les permite cubrir todas sus necesidades. «Esto es lo más reseñable y específico de 2025, aun trabajando hay necesidad, con todo lo que ello conlleva a todos los niveles, como el crecimiento de la economía sumergida. Esto indica la gran actividad laboral ejercida por la comunidad inmigrante en ámbitos de servicios no cubiertos como la hostelería, el cuidado del hogar, la dependencia y la construcción».
Pese a que como indica la ministra, los inmigrantes son necesarios para «el invierno demográfico», la mayoría de los extranjeros que llegan a León tienen dificultades para encontrar un empleo estable o que les proporcione ingresos suficientes y optan por asentarse en los municipios más grandes próximos al medio rural. Según los datos definitivos de padrón del año 2024, La Bañeza contaba con 333 inmigrantes (217 más desde año 2021), Astorga 164 (106 más) León capital 2.798 (1.388 más), Ponferrada 978 (538 más), San Andrés del Rabanedo 401 (209 más) y Villaquilambre 428 (352 más).
Cáritas alerta del crecimiento de precio del alquiler de un 21% en un año y pone la lupa en la «irregularidad sobrevenida» por denegaciones de protección internacional «situaciones de irregularidad que se arrastran durante un tiempo por dificultades en conseguir un permiso de trabajo y residencia. Vulnerabilidad múltiple por acumulación de factores de riesgo, que requieren de una intervención desde el ámbito de derechos, de la ciudadanía y de la prevención social».