El Código de Edificación permitirá reducir en un 50% las emisiones de las viviendas
Desde finales del pasado mes de marzo, los edificios de nueva construcción o que se rehabiliten deberán cumplir de forma obligatoria el Código Técnico de la Edificación (CTE). La normativa se adapta a la estrategia de sostenibilidad económica, energética y medioambiental y establece las exigencias en materia de calidad, seguridad y habitabilidad de los edificios destinados tanto a viviendas como a cualquier otro uso. El CTE trata de afrontar diversos problemas de la edificación en España que afectan a la higiene y salud de las personas y a la protección del medio ambiente en el entorno edificatorio. Se pretende que los edificios sean más seguros y eficientes y que reduzcan tanto el consumo de energía como las emisiones nocivas. De esta forma, se establecen límites a la demanda de energía en función de las características de cada edificio para favorecer el ahorro, sin que disminuya el bienestar, impulsa el rendimiento de las instalaciones térmicas y de iluminación e impone unos porcentajes de energías limpias. A título de ejemplo, parte del agua caliente de los edificios debe provenir de energía solar directa y un porcentaje de la energía eléctrica que se necesita deberá obtenerse por paneles solares. Entre las novedades que se incluyen en el CTE destacan la recogida y evacuación de residuos., la calidad del aire interior y el suministro de agua. Así, los edificios dispondrán de espacios y medios para extraer los residuos ordinarios generados en ellos de manera acorde con el sistema público de recogida de tal forma que se facilite la adecuada su separación en origen, la recogida selectiva y su posterior gestión. Contarán también con los medios necesarios para que sus recintos se puedan ventilar adecuadamente, eliminando los contaminantes que se produzcan durante su uso normal, de forma que se aporte un caudal suficiente de aire exterior y se garantice la extracción y expulsión del aire viciado por los contaminantes. Para limitar el riesgo de contaminación del aire interior de los edificios y del entorno exterior en fachadas y patios, la evacuación de productos de combustión de las instalaciones térmicas se producirá, con carácter general, por la cubierta del edificio. En cuanto al suministro de agua, los edificios deberán suministrar agua apta para el consumo de forma sostenible, aportando caudales suficientes para su funcionamiento, impidiendo los posibles retornos que puedan contaminar la red e incorporando medios que permitan el ahorro y el control del agua. Según se indica desde el Observatorio de la Sostenibilidad en España, la aplicación del CTE podrá reducir en un 50% las emisiones de CO 2 de las viviendas y reducir el gasto energético en un 30-40%.