domingo. 14.08.2022
                      El horticultor español Carlos Magdalena, trabajador de Kew Gardens, junto al nenúfar gigante. EFE/ KEW GARDENS
El horticultor español Carlos Magdalena, trabajador de Kew Gardens, junto al nenúfar gigante. EFE/ KEW GARDENS

El horticultor español Carlos Magdalena, trabajador de Kew Gardens, la colección botánica más grande del mundo, está detrás del descubrimiento de un nenúfar gigante, cultivado allí, nombrado especie nueva para el mundo de la ciencia. Este reciente descubrimiento botánico en el famoso género Victoria de nenúfares gigantes —el primero de este tipo en un siglo— se detalla en un artículo divulgado ayer en la revista Frontiers in Plant Science. En él se observa que, hasta la fecha, tan solo había dos especies conocidas de estos impresionantes nenúfares.

Según el estudio, ejemplares de esa especie llevaban depositados en el Herbario de Kew desde hace 177 años y en el Herbario Nacional de Bolivia desde hace 34, aunque durante todo ese tiempo se creía erróneamente que estos pertenecían a Victoria amazonica.

«Esta planta (que han llamado Victoria boliviana) es tan súper icónica... Si hubiera que escoger las diez plantas más maravillas del reino vegetal, esta estaría siempre», subraya Magdalena en declaraciones a Efe.

El científico y horticultor botánico asturiano resalta las características extraordinarias de la planta: «Un nenúfar de tres metros, en el que puedes poner a una persona, en la que los pájaros hacen nidos, que tiene flores de 70 centímetros (..) tiene una especie de aura, de exotismo, no hay nada con lo que compararlo», asegura.

La primera vez que vio el ejemplar fue en foto, en 2006, y asegura que ya entonces supo que se trataba de una nueva especie.

«Una vez que conoces a una especie, es como conocer a una persona. Con solo un vistazo no hace falta pensar. Un día yo me encontré con una foto de un jardín de Santa Cruz (...) y me di cuenta automáticamente en cuanto la vi», dice.

Pero apunta que esta nueva especie, en realidad, ya fue descubierta y dibujada por primera vez por el naturalista Tadeo Haenke durante las expediciones españolas de Malaspina en 1801.

Un nuevo nenúfar gigante para la ciencia
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