miércoles 29.01.2020
LA FOSA DE LOS MINEROS | LA INVESTIGACIÓN

Un banco de ADN identificará a las víctimas

Arqueólogos llegados de Francia, Reino Unido, Guatemala, Costa Rica y Estados Unidos, y abanderados por René Pacheco trabajan desde el pasado miércoles 17 de agosto en la exhumación de catorce cadáveres de mineros que fueron fusilados en Joarilla de las Matas en los primeros días de noviembre de 1937.

Los trabajos se han ido sucediendo en esta fosa, que hasta hoy es la más numerosa en cuanto a víctimas hallada en la provincia. La perimetración de la zanja reveló sus dimensiones, nueve metros de largo y 80 centímetros de ancho. Los primeros huesos aparecieron en la tarde del miércoles junto a las primeras evidencias que dejaban claro la causa de la muerte. Los proyectiles y los alambres manifiestas que los mineros de Sabero fueron fusilados y maniatados antes de morir.

En la tarde de ayer se comenzó al levantamiento de los cadáveres, un total de catorce «encontraremos a lo sumo quince», destacó René Pacheco, director de la investigación. Además unos recortes de periódicos junto a tres de los esqueletos «ayudarán a que la documentación sea más precisa».

A este minucioso trabajo aún le quedan tres días hasta que la fosa vuelva a cerrarse de nuevo, en esta ocasión sin víctimas.

Ayer se procedió al traslado de los restos al laboratorios donde se efectuarán las pruebas pertinentes para poner nombre y apellidos a los ‘paseados’. «Con los restos hallados en Joarilla de las Matas crearemos un banco de ADN para que todas las personas del valle de Sabero con familiares desaparecidos tengan la opción de comprobar si están aquí», explicó Marcos González, vicepresidente de la ARMH.

Un banco de ADN identificará a las víctimas