lunes. 28.11.2022

Chimeneas para las nuevas generaciones

La Junta frena la demolición de las dos torres de refrigeración y la chimenea del Grupo III de la central de Compostilla el próximo 1 de diciembre y abre un expediente para el inicio de su declaración BIC en la categoría de patrimonio industrial
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Imagen de archivo de la central térmica de Compostilla antes de su cierre. L. DE LA MATA

La Junta de Castilla y León anunció ayer la paralización de la demolición de las dos torres de refrigeración y de la chimenea del Grupo III de la central térmica de Compostilla, prevista para el próximo 1 de diciembre, así como el inicio de un expediente para la declaración de este conjunto de instalaciones industriales como Bien de Interés Cultural (BIC) en patrimonio industrial. Todo un símbolo de lo que fueron cien años de carbón y progreso, visibles desde toda la comarca.

El anuncio fue efectuado por el consejero de Economía y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, tras el Consejo de Gobierno de la Junta. Al cierre de esta edición, Endesa no había hecho ningún pronunciamiento, aunque tiene un mes para presentar un recurso de alzada que, en ningún caso, paralizará la decisión de la administración autonómica. La decisión también fue comunicada al Gobierno, según Carriedo.

La Junta ha valorado la importancia histórica de las torres y las chimeneas de la central berciana como un «eslabón» clave en la generación de energía en el siglo XX. Para frenar la demolición, la administración autonómica hace referencia al artículo 31 de la Ley de Patrimonio Cultural de Castilla y León, donde se dice que podrá hacerlo aunque la obra «no haya sido declarada de interés cultural».

El anuncio sorprendió ayer a propios y a extraños, empezando por la propietaria de las instalaciones, Endesa, y siguiendo por representantes políticos e institucionales, que daban por hecho que ya no había nada que hacer. Tanto los que pidieron en los últimos días que se mantuvieran —Bierzo Ya, Ciudadanos, PRB y Coalición por el Bierzo— como aquellos que se han puesto de perfil. El portavoz recordó en su comparecencia que la Junta estuvo «radicalmente en contra» del cese de actividad de la central térmica de Compostilla y de su posterior demolición, y defendió que esta suspensión no llega in extremis sino «en tiempo y forma».

En este sentido, el también consejero de Economía y Hacienda defendió la necesidad de «estudiar la posibilidad de que estos restos queden para el futuro», algo que no ocurrió recientemente con otras instalaciones como las del norte de Palencia, con la central de Velilla del Río Carrión, demolida el pasado 28 de octubre de 2021. También La Robla y Anllares, en el Bierzo, han seguido el mismo camino.

La semana pasada, el alcalde de Cubillos declaró a Radio Bierzo que el tiempo de conservar las chimeneas había pasado. Antonio Cuellas recordó que el proyecto de cierre lleva años sobre la mesa y nadie ha ofrecido un proyecto para mantenerlas en pie. En el mismo sentido, el Gobierno había contestado a una pregunta del senador Antonio Silván, del PP. Nadie alegó al plan de desmantelamiento, que fue publicado en el Boletín Oficial del Estado en tiempo y forma. Sobre la mesa queda saber quién se hará cargo del coste de mantenimiento de estas infraestructuras. La chimenea de la Fábrica de Luz también se salvó, aunque era mucho más pequeña.

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