martes 26/1/21

La CHMS descarta modificar el trazado del dique del río Sil entre Flores y Toral

Marín sólo se compromete con el alcalde y los vecinos a revisar zonas puntuales.

No es un muro de hormigón. Es un dique de tierra con forma de trapecio invertido y árboles en lo alto de la loma. No se puede acercar más al río Sil porque sigue la línea divisoria entre los terrenos rústicos y los urbanos inundables. Y si las obras no comienzan este año, Ponferrada perderá —como ya sucedió con los 27 millones de euros para modernizar el Canal Bajo del Bierzo— la inversión de tres millones de euros financiada con fondos europeos.

Así de claro habló ayer el presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño Sil (CHMS), Francisco Marín, para descartar la modificación del trazado de la escollera que encauzará el río Sil entre el puente del Ferrocarril y el puente de Toral de Merayo propuesta por un centenar de propietarios de suelo en Flores del Sil, que protestan porque la escollera parte en dos sus fincas y levanta un muro en el barrio.

Marín, que se reunió en las oficinas de la CHMS en Bárcena con representantes vecinales y también con el alcalde de Ponferrada, Samuel Folgueral, insistió en que el diseño del encauzamiento del río para defender a la ciudad de las avenidas de agua cumple la normativa legal, se apoya en los datos obtenidos durante la peor crecida del Sil en los últimos cien años, permitirá edificar sin riesgo en las actuales zonas urbanas inundables, y no crea ninguna barrera porque el único muro que se construirá apenas tendrá una longitud de 300 metros frente a los tres kilómetros de la actuación, y se levantará precisamente para que el dique, o mota de terreno prevista en el resto del encauzamiento no parta en dos los campos de fútbol, que se construyeron en una zona inundable y donde hoy no se hubiera permitido la instalación de las actuales gradas. «Y no es el muro de las lamentaciones, ni el muro de Berlín», puntualizó a los periodistas. E insistió en lo imprescindible del muro de 300 metros. «Si hacemos la mota, nos comemos los campos de fútbol».

Marín advirtió de que los «intereses particulares» de algunos propietarios no pueden condicionar el interés general para la ciudad que supondrá tener encauzado el río Sil en el tramo de tres kilómetros pendiente. El presidente de la CHMS aseguró que en los casos en los que se produzca una división de fincas «eso es valorable en la expropiación» y en caso de desacuerdo existe la vía de recurrir al jurado provincial y al recurso contencioso. Marín reconoció, sin embargo, que la premisa de la obra es gastar «lo menos posible en expropiaciones». Y recordó que los fondos europeos obligan a iniciar las obras este año para que puedan estar listas en el 2015. De lo contrario, el dinero se perderá, como ya ha sucedido con los 27 millones para modernizar el Canal Bajo. « La Unión Europea nos audita a posteriori», dijo. Y advritió de que «los caprichos o los lógicos intereses personales» no pueden poen en riesgo «ni un sólo euro».

Revisión puntual

Marín sólo admitió cambios en «pequeños detalles». Y eso se refirió el alcalde, Samuel Folgueral para asegurar que la CHMS revisará el proyecto en el espacio libre del zócalo del barrio de La Estación, en algunas fincas de la zona de La Martina partidas por el dique y en el entorno de las instalaciones deportivas. «Van a estudiar el proyecto en esos puntos», afirmó tras entrevistarse con Francisco Marín. Folgueral acusó al anterior equipo de gobierno municipal de «descuidar» el diseño del encauzamiento creando un problema vecinal porque el dique «fractura los espacios libres». El alcalde aseguró que la CHMS comunicará en cuestión de días el resultado de la revisión puntual del proyecto.

La CHMS descarta modificar el trazado del dique del río Sil entre Flores y Toral
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