sábado. 03.12.2022

Guerra a los 130.000 estorninos

El Ayuntamiento de Ponferrada echa mano de especialistas para expulsar del parque del Plantío y de otros 14 dormideros de la ciudad a estos pájaros. Lo hacen con sonidos de alarmas móviles y aves rapaces
                      Imagen de 2009 en el Plantío con suelta de halcones. L. DE LA MATA
Imagen de 2009 en el Plantío con suelta de halcones. L. DE LA MATA

Los cálculos —lógicamente son aproximados— estiman que al parque Gil y Carrasco de Ponferrada (conocido como el del Plantío) se acercan cada día para dormir una población de 130.000 estorninos. Esto genera molestias que desde el Ayuntamiento quieren atajar o minimizar, y para ello, como ya se hizo en corporaciones anteriores, han echado mano de especialistas para expulsarlos de ahí.

Ayer, desde a concejalía que lleva Coalición por el Bierzo, la denominada del Común, Protección y Salubridad Animal y Coordinación de Alcaldías de Barrio, ante la problemática existente daban a conocer que han iniciado ya la campaña de control poblacional de estas aves en toda la ciudad.

«Su presencia masiva en nuestras latitudes viene motivada por los movimientos migratorios naturales, estando la mayor problemática asociada al desplazamiento desde el norte al sur de Europa del estornino pinto (Sturnus vulgaris) tras la época reproductora, que se suma al contingente residente en entornos urbanos de estornino negro (Sturnus unicolor)», dicen desde la concejalía. Así, explican que las preferencias por el asentamiento en determinados enclaves dentro de las localidades, vienen determinadas por la existencia y distribución de zonas protegidas para albergarlos, incluyendo la presencia en las cercanías de dormideros naturales. «Estas son, ambas, condiciones que se dan en nuestra ciudad, cuestión que desencadena la problemática», explican desde el Ayuntamiento.

El Plantío es una de las localizaciones históricamente más afectadas, en la que intentan asentarse los estorninos de forma preferente y considerado un dormidero primario de la ciudad. Los trabajos de expulsión se están llevando a cabo «de forma intensiva», aplicando labores de ahuyentado principalmente en este parque, aunque se realiza el seguimiento de otros enclaves catalogados como dormideros potenciales, ya que ante las medidas de control aplicadas, los estorninos intentan ocupar otros puntos de la ciudad.

«Para conseguir la expulsión de los grupos de estorninos de los dormideros urbanos, los técnicos especialistas en control de fauna utilizan sistema de sonidos de alarma móviles, vuelos de intimidación de aves rapaces adiestradas y otras técnicas complementarias, con el fin de asustar y ahuyentar a los estorninos que se encuentren durmiendo en los mismos, variando las metodologías de control según las necesidades del servicio en cada momento y ubicación. El objetivo es minimizar en lo posible su presencia de forma masiva».

Los trabajos de control tienen es al atardecer, pudiendo prolongarse durante horas, «por lo que se ruega la comprensión de los vecinos afectados por la cercanía de los dormideros», señalan. Otras zonas afectadas son el parques de Cuatrovientos, Temple, del Oeste, el Campus, Plaza Alhaurin el Grande, calles San Fructoso y Valle del Silencio o la zona de Compostilla.

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