domingo. 04.12.2022

Las primeras inspecciones sobre el terreno realizadas por técnicos de la Junta de Castilla y León para conocer la incidencia y la evolución del fuego bacteriano en las parcelas con árboles frutales de la comarca han arrojado resultados preocupantes a estas alturas del año. Tanto que el Servicio Territorial de Agricultura ha permitido a los fruticultores quemas controladas de masa vegetal afectada durante los meses de julio y agosto, aún cuando la normativa contra incendios prohibe hacerlo más allá del 30 de junio.

De las 80 hectáreas inspeccionadas en los últimos días, un 60% están afectadas en mayor o en menor medida. En declaraciones a Radio Bierzo, el jefe del Servicio Territorial de Agricultura, Fidentino Reyero, especificó se han detectado «sobre un cuatro por ciento de árboles positivos por parcela de media». En todo caso, salvo las dos fincas en las que la afección fue total, el daño no supera el 20%. Por lo tanto —dijo Reyero— «no hay que bajar la guardia» y menos ahora, cuando la climatología es proclive para la extensión de una enfermedad que puede provocar la muerte inminente del árbol que infecta. «Queda todavía mucho verano por delante y es preciso hacer un control diario de las parcelas mientras las condiciones climatológicas sean las que son», insistió el responsable de Agricultura en León, explicando que si el fruticultor detectar cualquier indicio deberá hacer podas sanitarias, desinfección del material y quema de los restos vegetales.

Fidentino Reyero adelantó también que trasladará a la Junta de Castilla y León la necesidad de poner a disposición de los agricultores una línea de ayudas tanto para la compra de desinfectante y maquinaria aplicadora, como para la replantación de las fincas en las que la aparición de fuego bacteriano ha obligado a cortar los árboles.

La Junta detecta fuego bacteriano en el 60% de las 80 hectáreas inspeccionadas
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