lunes 27.01.2020
Durante la época de poda se deberán desinfectar los utensilios de una parcela a otra

La Junta recomienda tratamientos con cobre para combatir el fuego bacteriano

La erradicación de la bacteria se realizará en dos fases, una de ellas tras la recolección del fruto
La Junta recomienda a los fruticultores efectuar dos tratamientos con un compuesto de cobre para erradicar la presencia del fuego bacteriano y evitar así su proliferación. Además de esto, la Junta aconseja también medidas preventivas durante la época de poda para no propagar la enfermedad de unas parcelas a otras. Estas propuestas se llevan a cabo después de que los técnicos de la Junta detecteran durante este año numerosos focos de esta bacteria, capaz de secar el árbol afectado, en parcelas del Bierzo. El tratamiento se realizará en dos fases. El primero de ellos se deberá llevar a cabo una vez haya finalizado la recolección del peral o del manzano. El segundo, deberá aplicarse cuando hayan caído todas las hojas del frutal. Aquellos fruticultores que decidan aplicar un sólo tratamiento deberán efectuarlo cuando haya caído el 75% de la hojas. Los compuestos de cobre recomendados para el tratamiento de otoño tendrán como materia activa: hidróxido cúprico, óxido cuproso y sulfato de cobre, entre otros. Además de esto, los fruticultores tendrán que tener en cuenta una serie de medidas preventivas en la época de poda para combatir la plaga. La Junta aconseja desinfectar los útiles de poda al cambiar de parcela, para ello, se recomienda limpiar las herramientas con lejía rebajada al 50% o con alcohol y dejarla secar al aire libre. Además, una vez finalizada la poda, se debe retirar la madera restante y quemarla. En caso de replantación de parcelas de frutales la Junta aconseja tener en cuenta la sensibilidad varietal al fuego bacteriano. Por ello, es preferible elegir variedades poco sensibles o tolerantes, tanto para la variedad principal como para los polinizadores. Además, es recomendable utilizar una planta con pasaporte fitosanitario.

La Junta recomienda tratamientos con cobre para combatir el fuego bacteriano