miércoles 25/5/22

José Manuel Ramón Teijelo, nacido en Ponferrada en 1947, acumulaba a sus espaldas un largo historial cuando fue detenido por el caso de Publio Cordón en Sevilla, junto a su pareja Manuela Ontanilla, en 2012.

Fue el máximo responsable de los comandos armados de los Grapo desde finales de 1995 hasta junio de 1998, cuando fue sustituido por Fernando Silva Sande, cuya confesión provocó que, en 2009, se reabriera en la Audiencia Nacional la investigación judicial sobre el secuestro del empresario aragonés.

Apodado como ‘Infante’, ‘Ángel’ o ‘Gordo’, Teijelo fue detenido por primera vez en 1977, aunque consiguió la amnistía al año siguiente. Tras salir de prisión se reincorporó a los Grapo, donde también fue responsable del área de información y técnica antes de convertirse en jefe de los comandos.

Teijelo fue detenido y encarcelado varias veces más antes de ser arrestado por su implicación en el caso del empresario aragonés. Una de ellas, en 2005, dentro de la llamada Operación Bulerías, llevada a cabo en colaboración por la Guardia Civil, Renseignements Généraux, la División Nacional Antiterrorista (DNAT) francesas y la policía italiana. En aquel momento, la investigación detectó vínculos de Teijelo con Giuseppe Maj y Giuseppe Czeppel, miembros del llamado Comité de Apoyo a la Resistencia y el Comunismo, heredero de las Brigadas Rojas italianas, según indicaron las fuentes policiales.

José Antonio Ramón Teijelo y su compañera Manuela Ontanilla Galán residían en París y en el momento de la detención por el caso de Publio Cordón estaban en la capital andaluza de vacaciones.

Con su detención, el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, dio «definitivamente por esclarecido» el secuestro.

En el juicio, Teijelo quiso desmontar la versión del arrepentido Fernando Silva Sande, ya condenado por ese secuestro, y negó que le marcara en la cárcel sobre un plano el lugar donde habían enterrado el cuerpo, que la Guardia Civil ha buscado sin éxito en diversas ocasiones.

Precisamente, los investigadores, que ya dieron por esclarecido el suceso, no lo dan por cerrado hasta que se localicen los restos de la víctima, porque será en ese momento cuando se demostrará que el empresario falleció.

Pese a que el fiscal pidió para ambos acusados prisión también por un delito de estafa, ya que la familia de Cordón llegó a pagar 400 millones de pesetas por el rescate al creer que el empresario estaba vivo, el tribunal entiende que no hay prueba alguna que relacione a Teijelo y Gómez con ese delito.

Un largo historial en los Grapo y varias detenciones desde 1977
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