miércoles 25/5/22
                      Juan Carlos Mestre, en una imagen fechada en 2018. El poeta villafranquino, artista visual y ensayista acaba de ser reconocido como Socio de Honor del Instituto de Estudios Bercianos en la asamblea celebrada el pasado lunes. Desde que en 1985 ganara el Premio Adonáis de Poesía por su poemario ‘Antífona de Otoño en el valle del Bierzo’, Mestre ha visto reconocido su talento con otros galardones en el ámbito de la poesía (el Premio Jaen, el Gil de Biedma, el Premio Nacional de Poesía en 2009 por ‘La Casa Roja’), el grabado (Bienal de Orense, mención de Premio Nacional) y también por el conjunto de su obra como el Premio de las Letras de Castilla y León en 2018. El Consejo del Bierzo lo nombró en 2010 Hijo Predilecto. ‘Doscientos gramos de patacas tristes’ (2019) es su último poemario editado. DL
Juan Carlos Mestre, en una imagen fechada en 2018. El poeta villafranquino, artista visual y ensayista acaba de ser reconocido como Socio de Honor del Instituto de Estudios Bercianos en la asamblea celebrada el pasado lunes. Desde que en 1985 ganara el Premio Adonáis de Poesía por su poemario ‘Antífona de Otoño en el valle del Bierzo’, Mestre ha visto reconocido su talento con otros galardones en el ámbito de la poesía (el Premio Jaen, el Gil de Biedma, el Premio Nacional de Poesía en 2009 por ‘La Casa Roja’), el grabado (Bienal de Orense, mención de Premio Nacional) y también por el conjunto de su obra como el Premio de las Letras de Castilla y León en 2018. El Consejo del Bierzo lo nombró en 2010 Hijo Predilecto. ‘Doscientos gramos de patacas tristes’ (2019) es su último poemario editado. DL

A Juan Carlos Mestre, el poeta de la Antífona de Otoño en el Valle del Bierzo, de La Casa Roja y de La bicicleta del panadero, el grabador de escenas luminosas, habitadas por personajes salidos de los sueños, el ensayista que ha escarbado en la historia de la literatura española, en los mitos y leyendas de América o en la obra de su paisano, el villafranquino Enrique Gil y Carrasco, no le faltan, por fortuna, reconocimientos.

El ganador del Premio Nacional de Poesía, del Premio Castilla y León de las Letras, el Hijo Predilecto del Bierzo, sin contar otros galardones obtenidos por su poemarios —el Adonáis, el Gil de Biedma, el Jaén— y por sus ilustraciones,—mención de honor en el Premio Nacional de Grabado, Bienal de Orense— acaba de ser nombrado Socio de Honor del Instituto de Estudios Bercianos (IEB).

Esta batalla no la van a ganar las fuerzas de la oscuridad, la ganarán los soñadores y la gente que aún cree en el futuro- JUAN CARLOS MESTRE,  SOCIO DE HONOR DEL IEB

Pero ayer, cuando cogió el teléfono en su casa de Madrid, «la alegría honrada» que sentía por el homenaje de la mayor asociación cultural de la comarca estaba «ensombrecida» por la deriva política en Castilla y León, la comunidad que en 2018 le concedió el Premio de Las Letras al conjunto de su obra. «Con la ultraderecha en la administración, la vileza alcanza sus últimos objetivos», aseguró a este periódico un día después de la entrada de Vox en el Gobierno autonómico. Y en la Consejería de Cultura, algo que es «una noticia terrible», dijo.

Mestre siempre ha sido una voz comprometida con la memoria histórica, con la condición de la mujer. En La bicicleta del panadero (2012), «un libro generador de conciencia», como lo han definido, ya se empeñaba en darle voz a los que la han perdido. Y ayer insistía en calificar de «acto de vileza absoluta» el revisionismo de «quienes niegan la memoria de los antepasados», aquellos que «todavía están enterrados en las cunetas».

Y recurría Mestre a una cita de Walter Benjamín —«el gran botín de los amos ya no son las plusvalías, es la cultura»— para referirse a «los días tristes» que se avecinan. El poeta que ha definido a la poesía «como una forma de resistencia al mal», animaba a resistir también desde la cultura frente a los negacionismos. «Esta batalla no la van a ganar las fuerzas de la oscuridad», aseguró, convencido de que serán «los soñadores» y «la gente que aún cree en el futuro y en la esperanza» quienes saldrán triunfadores.

A Mestre (Villafranca del Bierzo, 1957), la asamblea del IEB le ha concedido el nombramiento de socio de honor porque su talento versátil «ha trascendido a la poesía», aseguró ayer la asociación en una nota. «Después de haber conseguido los máximos reconocimientos en esta disciplina, aúna esta faceta con la de artista visual en un binomio de éxito que le hace estar siempre a la vanguardia de las artes, investigando, indagando y siendo permeable a nuevas técnicas y formas de expresar el arte». Y añade el IEB que «ningún otro berciano ha conseguido hasta el momento igualar estas distinciones y premios». La asociación resalta que en la obra de Mestre, que más de una vez se ha subido al escenario junto otro berciano de raíces como el cantante Amancio Prada, «el Bierzo es inspiración, fuente, propósito y resultado» desde su Antífona de Otoño hasta su obra más contemporánea.

Además, añade el IEB «es un autor vivo al que deseamos premiar ahora para que pueda disfrutar de esta distinción». Con Mestre como socio de honor, el IEB tendrá en la asociación no solo a un poeta premiado. «Ganamos además a una persona que ama El Bierzo y lo proclama allá donde va».

Mestre: «Con la ultraderecha en la administración, la vileza alcanza sus últimos...
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