martes 24/5/22
Hundimientos del terreno

La montaña se mueve en Peñalba

El concejal de Medio Rural de Ponferrada asegura que los hundimientos en el arroyo

La Diputación busca implicación estatal

Imagen tomada ayer en la curva del arroyo de los Mateos que da acceso por abajo a Peñalba. ANA F. BARREDO

Es la lucha del hombre contra los elementos naturales. La falda de la montaña, en el cauce y aledaños del arroyo de los Mateos, cerca del pueblo de Peñalba (Ponferrada) sigue moviéndose. En perspectiva, vista desde la lejanía desde las laderas próximas a la Cueva de San Genadio, se aprecian claramente los hundimientos del terreno, que tantos quebraderos de cabeza ha causado a los técnicos y políticos de la Diputación de León para solventarlo.

Después de causar importantes y costosos problemas en la carretera que da acceso por el fondo del Valle del Silencio al considerado como uno de los pueblos más bonitos y turísticos de España, y después de construir un vial alternativo por el Alto de la Cruz de acceso a Peñalba, prosigue en la parte baja de la montaña el trabajo para minimizar los daños. Sin embargo, esta zona de complicada orografía inclinada sigue moviéndose.

Desde la Diputación están buscando soluciones técnicas al problema, pero tal como también indicaba ayer el concejal de Medio Rural de Ponferrada, Iván Alonso, no se puede luchar contra un problema de tal magnitud. Desde el Ayuntamiento de Ponferrada , el edil ponía el ejemplo de lo sucedido en el Túnel de la Escrita, sobre la autovía del Noroeste, en el término municipal de Trabadelo. Allí, pese a los numerosos intentos de frenar el desplome de la montaña, al final una inversión millonaria permitió la solución con la construcción de un falso túnel.

En el caso de Peñalba, lo que se baraja es un viaducto que salve la curva de acceso al pueblo por abajo, que suele quedar cegada cuando caen lluvias torrenciales y arrastra el material desde el alto de la ladera.

Máxima prudencia

La envergadura de la obra necesaria en Peñalba lleva a la Diputación a mantener la máxima prudencia en la aplicación de soluciones. Ayer, el concejal de Medio Rural Ivan Alonso incluso decía que se está buscando también la implicación de la Administración central para abordar el problema. «Somos comprensivos con la situación. Son miles de toneladas de estériles que cuando llueve bajan por los surcos de agua, y contra eso es difícil actuar», reconocían desde el consistorio ponferradino.

El primer estudio técnico de solución cuantificaba las obras necesarias en 1,3 millones de euros, pero en anteriores declaraciones ya el diputado de Infraestructuras y el propio presidente de la Diputación, Eduardo Morán, estimaban en bastante más la cuantía de este presupuesto inicial. «Ni siquiera con cinco o seis millones de euros tendríamos una garantía», afirmaba el presidente de la Diputación de León tras visitar en varias ocasiones el lugar, para dejar claro que la solución a los deslizamientos de terreno que han bloqueado reiteradamente la carretera a Peñalba de Santiago por el valle del río Oza no será fácil. «Es un problema muy serio», afirmó después de anunciar que está dispuesto a convocar una reunión con representantes de todas las administraciones implicadas, desde la local a la autonómica y la nacional, incluida la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, para plantear la necesidad de financiar una obra «de gran envergadura». Y ni aún así, llegó a decir, habría una garantía de que la solución pueda ser definitiva.

La montaña se mueve en Peñalba