miércoles 30/9/20
Ruta Jacobea

Cinco mujeres con discapacidad evalúan la accesibilidad cognitiva del Camino

El proyecto del que forma parte Asprona se centra en la señalización, información y albergues
Las cinco usuarias de Asprona examinaron el tramo entre Molinaseca y Compostilla. ASPRONA BIERZO

Beatriz, Mercedes, Rosa, Josefina, Verónica y Dolores son cinco mujeres con discapacidad intelectual que ayer recorrieron el tramo del Camino de Santiago que discurre entre Molinaseca y el barrio ponferradino de Compostilla para evaluar la accesibilidad cognitiva de la ruta jacobea.

Su misión fue la de valorar si la señalización y los servicios de información y albergues son fáciles de entender para todas las personas.

Estas cinco mujeres forman parte del grupo evaluador de Asprona Bierzo que, junto a otras cuatro entidades, participa en el proyecto Evaluación de la Accesibilidad Cognitiva del Camino de Santiago que impulsa Plena Inclusión Castilla y León.

Las Médulas

Asprona también examinará la accesibilidad cognitiva de la Casa del Parque de Las Médulas

Es una de las iniciativas que recoge su programa de accesibilidad cognitiva para este año y que se ha visto afectado por los efectos de la covid-19.

En el recorrido que unos diez kilómetros que este grupo de evaluadoras de Asprona realizó a pie entre Molina y Compostilla, la señalización fue uno de los elementos prioritarios a los que se prestó atención. En este sentido, concluyeron que algunas señales son «difíciles de entender» y aconsejan que la concha del peregrino que se utiliza para indicar el Camino vaya siempre acompañada de una flecha o que se lleve a cabo una unificación de las señales.

«En el cruce de la urbanización Patricia hay tres señales y flechas en el suelo que son muy confusas y nos ha costado decidir por donde seguir», explicó Verónica. Ese fue también el punto en el que Josefina encontró mayor dificultad.

Todas han llamado la atención sobre el cartel que acompaña a las señales en el tramo de Molinaseca que indica ‘Precaución: tramo común con la LE-142’. «No lo entendemos», reconocieron, por lo que sería más adecuado un lenguaje más sencillo que deje claro que la LE-142 es una carretera, explicaron fuentes de Asprona.


El grupo evaluador, junto al Museo de la Energía. ASPRONA BIERZO

Este tipo de carteles suponen una dificultad mayor para Dolores, que carece de lectoescritura. «Un pictograma lo haría más fácil de entender para mí. En general, las flechas y el uso del mismo color es lo que me ayuda más a seguir el Camino», reconoció esta usuaria de Asprona Bierzo.

Las cinco mujeres que dedicaron el día de ayer a evaluar la carencias, o no, del Camino de Santiago también centraron su atención en la información de apoyo y los albergues que se encuentran en la etapa recorrida, aunque no pudieron acceder a ninguno de ellos.

«A mí me ha gustado mucho la sensación de estar otra vez con los compañeros y revisar que la ruta esté bien señalada», aseguró Verónica, que aprecia que el tramo urbano de Ponferrada ha sido más fácil de realizar gracias a la señalización frecuente.

Un turismo accesible

Generalmente, cuando se habla de accesibilidad se piensa en la física, olvidando la barrera invisible que implica que los entornos, edificios, servicios o dispositivos no sean fáciles de entender y accesibles desde un punto de vista cognitivo. Por eso, para Asprona es importante avanzar en este tipo de accesibilidad, también en el ámbito del turismo. «No es solo para personas con discapacidad, también es útil para niños, extranjeros o personas mayores», recordó Beatriz, una de las cinco evaluadoras.

Avanzando en la mejora de la accesibilidad cognitiva «se favorece la independencia de las personas con discapacidad intelectual, al tiempo que se mejora la orientación y comprensión de los espacios y se garantiza el derecho a la información de todas las personas», subrayaron fuentes de la organización protagonista de este proyecto, desde donde también subrayaron que «la accesibilidad cognitiva es positiva para todos, incluso para quienes no tengan dificultades de comprensión por una discapacidad o el deterioro cognitivo de la edad».

Por eso, desde Plena Inclusión han propuesto este año distintas acciones para contribuir a que los entornos turísticos y culturales de Castilla y León sean más sencillos y accesibles a través de formación, evaluación de espacios y adaptación de documentos a lectura fácil. Ahí se enmarca la evaluación de la accesibilidad cognitiva del Camino de Santiago y también de la Casa del Parque de Las Médulas, en la que también participa Asprona Bierzo.

Cinco mujeres con discapacidad evalúan la accesibilidad cognitiva del Camino