martes 17/5/22

Las juntas vecinales de Odollo y Noceda de Cabrera ha mostrado su «gran inquietud» por la creación del llamado geoparque Médulas-Teleno y han remitido un escrito a la Diputación de León, que respalda económicamente el proyecto, para solicitar «información precisa» a la institución provincial sobre «la figura que regirá el geoparque y las consecuencias de la misma en cuanto a las actividades prohibidas y permitidas», según el escrito al que ha tenido acceso este periódico.

El proyecto difundido en enero en una presentación en un acto en Bembibre por el ingenieron Roberto Matías e impulsdo por el Instituto de Estudios Cabreireses para obtener el selló de calidad de geoparque de la Unesco, ha despertado sin embargo, preocupación en las pedanías de Odollo y Noceda de Cabrera. «Los vecinos de estas localidades, que siempre han mostrado su indignación por el abandono institucional en cuanto a prestación de servicios públicos, temen que la creación de la nueva figura del geoparque suponga una traba más a las dificultades de desarrollo de La Cabrera», aseguran en el escrito dirigido ya hace unas semanas al presidente de la Diputación provincial.

Las dos pedanías aseguran que la creación de la figura del geoparque «debe venir acompañada de un respaldo institucional y vecinal importante» y «no puede ser que la idea de dos personas que dejan al margen intereses de mayoría de la población la que se imponga sobre el resto».

Las dos pedanías mostraron abiertamente su «malestar» con la Diputación por la falta de información sobre el proyecto y sobre las consecuencias que tendría para el territorio. De ahí que soliciten información detallada a la institución provincial».

Roberto Matías había asegurado en enero en Bembibre que los impulsores del proyecto ya tenían entonces toda la documentación lista para presentar la candidatura del geoparque Médulas-Teleno ante la Unesco. La convocatoria anual para conceder la declaración se cierra en el mes de junio.

Dos pedanías temen que el geoparque Médulas-Teleno imponga limitaciones