domingo. 14.08.2022

El Santo que venció a la sequía

■  El origen de la fiesta que hoy saca en procesión al Ecce Homo en Bembibre se remonta a 1628

■  Hasta 1903 fue anual

                      Una imagen sin fechar de una de las Salidas del Santo del siglo pasado. La multitud rodea el Santuario de Ecce Homo, a las puertas de Bembibre, para contemplar cómo la imagen del patrón del Bierzo Alto sale escoltada por los pendones de las parroquias del Arciprestazgo del Boeza. Hasta 1903 la fiesta era anual. Desde entonces, se celebra cada siete años. DL
Una imagen sin fechar de una de las Salidas del Santo del siglo pasado. La multitud rodea el Santuario de Ecce Homo, a las puertas de Bembibre, para contemplar cómo la imagen del patrón del Bierzo Alto sale escoltada por los pendones de las parroquias del Arciprestazgo del Boeza. Hasta 1903 la fiesta era anual. Desde entonces, se celebra cada siete años. DL

En el tiempo de los milagros, dice la tradición que los vecinos de Bembibre y de todo el Arciprestazgo del Boeza, preocupados por la sequía tenaz que amenazaba con arruinar sus cosechas, se encomendaron al Santo Ecce Homo para rogarle que lloviera. Era el año 1628, reinaban los Austrias con Felipe IV en el trono, España todavía presumía de grandeza, los Tercios se batían en Flandes y el poeta Francisco de Quevedo, que volvía a estar desterrado, ya había escrito tres lustros atrás aquellos versos tan famosos sobre los muros de la patria y la decadencia imperial.

                      El Ecce Homo, en 1987. DL
La plaza Mayor, abarrotada en otra imagen sin fechar. DL

Era el tiempo de los milagros, todavía, pero la economía no daba muchas alegrías en el campo. Así no es de extrañar que los regidores del Señorío de Bembibre —recordaba la Diputación de León en sus redes sociales estos días— solicitaran la intercesión del Santo para aliviar las penurias de los labradores. Y cuentan las crónicas que el 14 de abril de aquel año, mientras sacaban al Cristo en procesión hacia el centro de la localidad, empezaron a caer las primeras gotas de agua. Y la lluvia se hizo tan intensa que finalmente la cosecha de aquel año fue espléndida. El milagro se había producido.

Y había que recordarlo.

Por eso se instauró el voto comunitario y durante más de dos siglos y medio, hasta la llegada del siglo XX, los vecinos de Bembibre y los pueblos del Boeza escenificaron la milagrosa procesión cada año. Fue en 1903 cuando el acuerdo entre la Iglesia y el Estado que hacía posible el voto comunitario, acordó que la Bajada del Santo de su iglesia a las puertas de la villa y su regreso nueve días después desde el templo de San Pedro, en el centro de Bembibre, se celebrara cada siete años para ahorrar costes. Los actos, era inevitable, cogieron así todavía más vuelo durante el último siglo, hasta el punto de lograr la declaración como Fiesta de Interés Turístico Provincial. La fiesta religiosa la organiza la Cofradía de los Hermanos del Santo.

Cuatro siglos

La sequía de 1628 amenazaba la cosecha. Llovió, dice la tradición, en cuanto sacaron al Santo

Después de su última bajada en 2015, la fiesta ha logrado esquivar las limitaciones de la pandemia y hoy a las 12.00 horas la figura del Ecce Homo saldrá de su Santuario camino de la iglesia de San Pedro y acompañada por miembros de la Escuela Municipal de Música Beatriz Osorio y las agrupaciones de gaitas de Fabero y La Virgen del Camino. Será el momento de que ondeen los pendones de todos los pueblos del Arciprestazgo del Boeza. Para las 13.00 horas está prevista la Misa en la plaza Mayor, presidida por el obispo de Astorga, Jesús Fernández, junto a sacerdotes de la demarcación de Bembibre y con el coro Capilla de la Divina Comedia.La imagen permanecerá en la parroquia de San Pedro y habrá que esperar al domingo 3 de julio para que el patrón del Bierzo Alto regrese a su Santuario en la procesión de la Subida, acompañado por los párrocos, los pendones y las cruces. La Misa será entonces en la explanada.

                      La plaza Mayor, abarrotada en otra imagen sin fechar. DL
El Ecce Homo, en 1987. DL

En el tiempo del cambio climático y las olas de calor, la fiesta religiosa también tiene su vertiente profana. Y el Ayuntamiento ha organizado un amplio programa de actividades para estos días, entre las que destacan el concierto de Varry Brava, el Summer Festival Vibe, tributos a Fito, Mecano y Extremoduro. Y no faltarán las orquestas, algo que, después de la pandemia, también parece un milagro.

El Santo que venció a la sequía