lunes. 26.09.2022
Llamada vecinal

Tremor de Arriba: el pueblo de los que no tienen pueblo

Cerca de cuarenta personas han respondido a la llamada para comprar un piso por 3.800 euros y el Ayuntamiento ya ha cerrado la venta de seis
Viviendas que el Ayuntamiento de Igüeña tiene a la venta en Tremor de Arriba. L. DE LA MATA

Tarragona, Zamora, Guadalajara, Madrid, Palencia, León y Ponferrada son algunos de los lugares de origen de las cerca de cuarenta personas que se han interesado por adquirir una de las viviendas mineras que el Ayuntamiento de Igüeña vende en Tremor de Arriba a 3.800 euros. La llamada realizada por su alcalde, Alider Presa, para encontrar comprador para alguno de los más de 20 pisos libres ha surtido efecto. Fue a finales de junio y, desde entonces, ya se han vendido media docena de casas y se está a la espera de confirmar otras tres.


Sobre todo, el precio ventajoso difícilmente igualable, pero también la ubicación en un entorno natural de gran belleza y cerca de localidades más grandes, como Bembibre y Ponferrada, han sido los atributos tenidos en cuenta porque quienes se han interesado por adquirir una de estas viviendas que fueron construidas en los años 60 para los mineros.

 

Todas tienen 65 metros cuadrados y tres habitaciones, baño y cocina. Todas son de titularidad municipal y todas pueden ser reformadas sin problema alguno. La mayoría cuestan 3.800 euros, pero también las hay de 3.500, las que están en el piso más bajo. Viviendas que han convertido a Tremor de Arriba en el pueblo de los sin pueblo. Y es que la mayoría de los compradores y de quienes han mostrado interés lo quiere para venir de veraneo, aprovecharlo en puentes y festivos. En definitiva, escapar de la rutina y dejarse conquistar por la vida relajada que un pueblo como este ofrece.

 

Algunos de los compradores ya van muy avanzados en el proyecto de reforma para dejarlo a su gusto, según informaron ayer fuentes del Ayuntamiento de Igüeña, confiado en que las últimas compras sirvan de efecto llamada y los nuevos vecinos, aunque sean estacionales, traigas nuevos vecinos más. También es cierto que alguno de los compradores —es verdad que los minoritarios— pretende hacer de la vivienda prácticamente su residencia habitual.

 

Detrás de la decisión de adquirir un piso en Tremor de Arriba hay motivos diferentes. Todos los que han comprado buscan un pueblo, sí, pero lo hacen por diferentes razones. Algunos porque tienen familiares o amigos que residen en el Bierzo y les gusta. Otros simplemente por este último, porque quieren vivir en el Bierzo.

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