domingo 1/8/21
Más de 10.000 kilómetros a pie

«El Camino de Santiago crea adicción»

El periodista Francisco Contreras Gil publica su experiencia como peregrino en ‘Guía mágica del Camino de Santiago’, donde desvela los enigmas y misterios de esta ruta que él ha hecho en diez ocasiones durante dieciséis años. León y Sahagún son dos de sus etapas favoritas.
Portada del libro. DL

Un periodista que ha dedicado su vida a los misterios no podía hacer el Camino de Santiago sin buscar lugares mágicos en este itinerario milenario. Desde el Códice Calixtino se han publicado incontables guías de «la ruta más importante de la Historia» y Francisco Gil Contreras no quería escribir una más. En 509 páginas comparte algunas de las claves de ‘lo mágico y lo sagrado en el camino de las estrellas’, como subtitula su Guía mágica del Camino de Santiago (Editorial Luciérnaga).

Cuenta que en cada viaje acaba haciendo dos o tres cuadernos de campo. Además de información básica de qué ver o los alojamientos más seguros, el fundador de la revista Enigmas y reportero de Cuarto Milenio desvela más de 150 enclaves marcados por lo legendario, lo inexplicable, lo sorprendente o lo sagrado.

Los templarios, los ‘lugares de poder’, los secretos del arte románico y gótico, que son «pura simbología» o la indumentaria del peregrino son algunas de las cuestiones en las que se detiene Contreras Gil. Confiesa que, para él, hay tres sitios especiales de la ruta: el ‘templo de las cien puertas’ en Eunate, donde pasó una noche con otros tres peregrinos; la Catedral de León, «por sus vidrieras y porque es un templo plagado de secretos»; y Sahagún, la ‘casa madre’ del Cluny y centro geográfico de la ruta a Compostela.

Su visión

«Con el Camino conectas, porque te reencuentras con la naturaleza y con lo que eres»

El autor afirma que el Camino «no es solo Galicia», sino las cinco autonomías por las que atraviesa. «Europa se construyó caminando a Compostela», dice. «Lo importante es caminar, no llegar a Santiago». Y él aconseja hacerlo solo, aunque «nunca se camina solo». «Convives con peregrinos y acaba siendo una gran familia». Explica que es preferible iniciarlo en primavera u otoño, porque en verano «es ruidoso y festivalero».

Admite que «el Camino crea adicción». Él lo ha hecho diez veces, aunque nunca es igual. «Con el Camino conectas porque te reencuentras con la naturaleza y con lo que eres. Redescubres otra forma de vivir y eres más libre», asegura.

Contreras Gil cuenta que, a veces, se desvía de la ruta 25 kilómetros para ver paisajes o monumentos, para entrevistar a hospitaleros o para consultar archivos. En el de la Catedral de Burgos leyó toda la documentación sobre el célebre Cristo articulado y hecho con piel de búfalo. También ha tenido la suerte de pasar la noche en muchos templos.

Los personajes del Camino

En esta ruta ha encontrado ‘grandes personajes’, a los que dedica el libro, como Blanca Marchesi, con quien terminó su primer camino; o Wolf, un hospitalero de Mansilla; Felisa, una mujer de Logroño que da agua e higos a los peregrinos; al padre José, de San Juan de Ortega; a Tomás, el guardián templario de Manjarín; a Enrique, de Foncebadón; o Pablito, que hizo el camino en bici en los años 60 y entrega calabazas y conchas a los peregrinos.

La compañía

«Nunca caminas solo. Convives con peregrinos y acaba siendo una gran familia»

Contreras Gil, que actualmente trabaja en Más de Uno, de Onda Cero, propone ocho etapas en León: Sahagún-Reliegos, Burgo Ranero y Mansilla (37 kilómetros); Mansilla-León (21 kilómetros); León-Hospital de Órbigo (29 kilómetros); Hospital de Órbigo-Astorga (20 kilómetros); Astorga-Rabanal del Camino (20 kilómetros); Rabanal del Camino-Manjarín-El Acebo-Ponferrada (30 kilómetros); Ponferrada-Villafranca (25 kilómetros); y Villafranca-O Cebreriro (30 kilómetros). En las 64 páginas que ‘dura’ el camino leonés, el autor habla del misterioso sepulcro de la iglesia de Santo Tirso, de la momia del caballero, de la batalla entre Aigolondo y Carlomagno, de los lobos del peregrino Laffi, de la ciudad romana de Pallantia, de las murallas calixtinas, del ‘mal llamado Grial’, de apariciones marianas en La Virgen del Camino, del sombrero de tres picos de Santiago, del caballero Quiñones, de la fuente de los trece escalones, de la maldición de Santo Toribio, de reliquias templarias, de la celda de las emparedadas, de la reliquia milagrosa de san Blas, de la cruz de Ferro, de la profecía del cardenal peregrino, de la templaria virgen negra y de la ermita de san Froilán.

El libro, con prólogo del escritor Javier Sierra, se adentra en montes, cuevas, fuentes, acantilados, bosques y valles que «ya eran morada de dioses y puertas a otros mundos para los primeros hombres».

«El Camino de Santiago crea adicción»
Comentarios