sábado 23/10/21
MEMORIA DE UNA ANTIGUA AZUCARERA

Paredes de azúcar para un edificio abandonado

El artista leonés Jonathan Notario rescatará la memoria de la antigua Azucarera Santa Elvira en una película que ha sido becada por la Fundación Villalar.
Maqueta de la Azucarera Santa Elvira que formará parte de la película de Jonathan Notario. JN

Un título dulce para una historia amarga. Entre los recuerdos de infancia del artista leonés Jonathan Notario aparece la gigantesca Azucarera Santa Elvira. Ahora, este creador, que a partir del día 26 expondrá en la reconocida feria de arte emergente Just Madrid, planea una reconstrucción emocional de aquel edificio. La fábrica será la auténtica protagonista de Paredes de azúcar, película que acaba de recibir una de las nueve becas —una por provincia— que concede la Fundación Villalar, dotadas con 108.000 euros (12.000 por proyecto).

Su intención es «recuperar la memoria de la Azucarera ahora que el edificio prácticamente no existe». Se trata de un trabajo audiovisual de animación con maquetas y recortables que girará en torno al colosal inmueble construido en 1934. Notario se propone en una primera fase recopilar testimonios y recuerdos vividos y narrados por sus protagonistas. Aclara que no es, en ningún caso, una reconstrucción exacta de los hechos, al tratarse de un proyecto artístico. Notario no tiene intención de comprobar la veracidad de las historias. «Lo importante es generar interés sobre el pasado de la Azucarera en los habitantes de León», sostiene.

En su caso, el jurado de las becas Villalar valoró el uso de métodos tradicionales, como la recopilación testimonial, combinados con procedimientos estéticos de recreación también «vetustos» y, sin embargo, «fértiles», por su fuerte carga estética, «debida a su desuso y, pese a ello, estrecha relación con tendencias actuales».

Notario dispone de doce meses para terminar Paredes de azúcar. En los dos primeros, creará una web para que la gente envíe relatos, documentación de todo tipo o fotografías. Los tres meses siguientes convertirá este material en un guion cinematográfico. El último semestre rodará el documental con dioramas, maquetas, recortables y marionetas, cuyo resultado será una película de animación stop motion, en la línea de sus anteriores trabajos, como Moon park, space temples, El hotel del fin del mundo o Experimentos para transformar la fe en energía, en los que también la arquitectura, la nostalgia, la memoria y el relato son los protagonistas.

Paredes de azúcar surgió «por pena», al comprobar la lenta agonía de uno de los mejores ejemplos de arquitectura industrial de principios del siglo XX. A Notario le obsesiona lo que él denomina «arquitectura obsoleta», de ahí que sus trabajos se han centrado en iglesias de los años 70, hoteles de Torremolinos, un laboratorio ficticio en el Valle de los Caídos o un parque de atracciones en la Luna. Piensa que si un edificio se mantiene en la memoria no desaparece tras su demolición.

El artista leonés construyó hace años un muñeco de su estatura y físico, con la estética de los Geyperman y el eslogan ‘el jefe no se va a enterar’, en un provocativo juego para dar plantón en la oficina. Hace cuatro años recaló en el Musac con Retratos de interior, donde proponía una nueva forma de acceder a los pensamientos humanos. Con una llave mágica, el artista daba acceso al interior de los protagonistas y sus deseos más ocultos.

Paredes de azúcar para un edificio abandonado
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