miércoles. 01.02.2023

Un poema que sobreviva a Pereira

Antonio Pereira cumpliría 100 años y su fundación lo celebra este 2023. «La belleza no es un lugar donde van a parar los cobardes», reclamó Juan Carlos Mestre, en el verso de Gamoneda, para ser los dos la cadena viva del genio villafranquino
                      Juan Carlos Mestre, Antonio Gamoneda y Joaquín Otero, ayer, en la casa museo del escritor villafranquino, durante la presentación del premio de poesía. MIGUEL F. B.
Juan Carlos Mestre, Antonio Gamoneda y Joaquín Otero, ayer, en la casa museo del escritor villafranquino, durante la presentación del premio de poesía. MIGUEL F. B.

Quedan cuatro días para que el siglo de Antonio Pereira esté en marcha. Y si la escritura de Pereira es un asunto vivo, desde la fundación en su nombre que dirige Joaquín Otero hay un empeño para que su obra esté presente en todos los ámbitos culturales en los que se prodigó con éxito y en los que como territorio por explorar se hará llegar lo que fue y lo que siempre será esa manera de escribir que, como señaló Antonio Gamoneda, trasciende a géneros y estilos porque prevalece en todos ellos su luz poética. Abundaba en ello ayer Gamoneda junto a Juan Carlos Mestre, otro genio literario, cuando ayer dieron a conocer con Otero varios de los pasos que se están dando en torno a este centenario. El lugar no podía ser otro: la casa museo de Antonio Pereira en la avenida de la Facultad en León, un lugar que a base de convocatorias se convierte en un espacio cálido hasta para la prensa.

Ayer se hizo historia, como indicó Joaquín Otero. Las obras completas de Pereira reeditadas por Siruela con unos prólogos espléndidos de Gamoneda y Mestre en lo que respecta al cuento y la poesía, respectivamente, y un suculento premio de poesía dotado con 25.000 euros, que suman a la misma cantidad para el de ensayo ya convocado, más las actividades previstas, constituyen en un motivo para la celebración colectiva, porque Pereira es un escritor de literatura plural que merece y abarca territorios tanto reales como imaginarios.

poesía en español y gallego

«Hoy estamos ante una convocatoria histórica, que así ya forma parte de todo lo que esperamos que concite a lo largo del año que viene el centenario de Antonio Pereira. Estamos a las puertas y a lo largo del 2023 hablaremos y nos veremos muchos por este motivo. La edición de Siruela de todos los cuentos y poemas de Pereira hará que su obra esté presente», indicó Otero, quien también remarcó ese suceso cultural por su generosidad que es el Premio Internacional Centenario de Antonio Pereira para poemas en lengua española castellana o española gallega.

Antonio Gamoneda mostró esa capacidad de captar la atención del oyente cuando pone el acento en lo que hay después de lo evidente. «Joaquín Otero es la autoridad presente. Ha dicho que somos protagonistas. Bien, no vamos a pelearnos por una palabra más o una palabra menos. No sería protagonista ni otra cosa si no me ligara la amistad con Antonio Pereira. Como una institución privada que teníamos como consultorio permanente. Sobre las incontables pastillas que uno y otros nos tomábamos. Pero también asuntos e intereses en torno a la creación literaria. Esa relación de ida y vuelta fraternal es la que me ha permitido no como autoridad sino como una razón de más peso ser presentador de sus cuentos», comenzó.

Y apuntó algo sobre lo que viene insistiendo: «Nunca en términos de conflictos sino de dificultad hay que referirse a la obra de Pereira, que no viene ocasionada por Pereira sino por el propio hecho escritural, universal y contemporáneo. Los profesores y los editores tienden a diferenciar la novela, el poema, el cuento, pero son todo convenciones para publicitar y explicar la escritura de creación. No, Mestre o yo. Yo pienso que la escritura desde el pasado medio siglo XX podría eludir esas clasificaciones un tanto antipáticas. Las cosas desde hace 70 años se hacen en otro sentido. En la representacion de todas las realidades, del mundo y del entono, imaginadas o no: La realidad lingüística. Realidad lingüistica no en el sentido académico sino individual y subjetiva. Todo este preámbulo viene a cuento de que se ve una diferencia de tamaño en estos dos libros. Yo me digo que Pereira colocó en el núcleo de la narración sea lo que sea la poesía.

Por mi parte y por la perspectiva podéis anotar que todos los cuentos, al margen de lo profesoral o editorial, se trata de aquellas páginas en las que hay un solo curso expresivo.

«Pereira decía que a los del Bierzo lo que realmente nos gusta es hablar», arrancó preciso Mestre. «El rasgo de Pereira es no poner límites a los cánones sobre donde comienza lo poético o lo narrativo. Su obra poética está sancionada por Antonio en vida. Lo que no está es que fue asumido por Pereira. Daría todas mis prosas por un poema, un pequeño poema que me sobreviviera, decía», relató Mestre con esa personal puntería delicada. Y así reivindicó el compromiso de Pereira con la vecindaz de la aldea, con los seres humanos, «que somos responsables de los otros».

Respecto al premio de poesía, Juan Carlos Mestre aprovechó para, desde El Bierzo como territorio fronterizo, reclamar la normalizacion bilingüe.

Un poema que sobreviva a Pereira
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