lunes 01.06.2020

Para viajar a través del tiempo, Robles

El proyecto. entusiasta de un grupo de vecinos y aficionados a la geología y a los fósiles ha dado como resultado . la flamante Aula Geológica de Robles de Laciana, que el 21 de mayo abrirá sus puertas.
Pirita, helecho, fluorita, tallo de equiseto, otra bella fluorita y otro fósil de equiseto, algunas de las piezas que se exhibirán en este nuevo museo leonés. R. CASTAÑO
Pirita, helecho, fluorita, tallo de equiseto, otra bella fluorita y otro fósil de equiseto, algunas de las piezas que se exhibirán en este nuevo museo leonés. R. CASTAÑO

e. gancedo | león

En el principio fue el sueño. Una idea, un anhelo que inicialmente tenía por límites la mente de unas pocas personas pero que después pasó a ser proyecto colectivo... y que al final ha acabado por hacerse realidad. No hay magia ni milagro de por medio y sí mucho trabajo y mucha implicación. El Aula Geológica de Robles de Laciana, un museo rural con una sorprendente cantidad de fósiles en su interior, abrirá sus puertas el 21 de mayo gracias a que durante los cuatro años anteriores sus promotores —personas vinculadas a la asociación cultural Amigos de Sierra Pambley— se han dejado la piel y, con ellos, muchos colaboradores y vecinos de esta localidad montañesa.

Sus responsables, aficionados a la geología y a la paleontología, llevaban tiempo organizando y asistiendo a actividades relacionadas con estos temas y también acariciando la idea de crear un aula estable donde dar a conocer la apasionante historia geológica de estos valles, «dado que en Laciana no hay nada de nada en este sentido», dice Policarpo Fernández, uno de los promotores. Solicitaron un local al ayuntamiento pero no había ninguno disponible: fue el pedáneo de Robles, José Méndez, quien les informó de que las antiguas escuelas pasaban a poder del pueblo y que estaban a su disposición. Y ahí empezó la odisea. «Además de la gente que donó piezas, hubo pintores que nos regalaron botes de pintura, otras personas otro tipo de materiales, en obras de León nos dieron cristales y los aprovechamos, el ayuntamiento nos pasó sacos de cemento, aprendimos a hacer vitrinas... todo lo hemos reciclado y lo hemos hecho nosotros mismos», narra. Sin ayuda institucional alguna y con todo el pueblo de Robles completamente volcado con el proyecto.

El resultado está a la vista y próximo a ser disfrutado. Porque además de abierta al público con un horario aún por determinar, el aula no se limitará a mostrar las tripas de las montañas y los restos dejados por animales y plantas que vivieron en tiempos increíblemente lejanos sino que acogerá la organización de talleres y actividades relacionadas con el mundo de los fósiles, informará sobre rutas e itinerarios por la comarca, etc.

Rodrigo Castaño, miembro del grupo que ha puesto en pie el proyecto junto a Policarpo Fernández, Jose Gatón, Rafael Roy y Roberto López, explica lo que exhibirá el centro: «En el Aula Geológica de Robles de Laciana podrá visitarse una exposición permanente de fósiles leoneses —procedentes, sobre todo, de la cordillera Cantábrica— que resume de forma muy elocuente la diversidad y tipología de los organismos que vivieron en el pasado en aquellos ambientes en los que se gestaron las rocas sobre las que actualmente se extiende la provincia».

«Tienen especial protagonismo —prosigue— los fósiles de organismos marinos recogidos en rocas del Paleozoico (entre 500 y 300 millones de años) aunque, sin duda, los mayores protagonistas son los fósiles de flora carbonífera procedentes de la cuenca carbonífera de Villablino. Estos fósiles derivan de los tres grupos de plantas (equisetos, licofitas y helechos) que poblaron los grandes bosques que, en el periodo Carbonífero, hace 300 millones de años, prosperaron en la cordillera. La materia orgánica generada en estos bosques dio, además, origen al carbón de la cuenca minera».

El aula albergará más de 500 piezas originales en tres salas y 300 metros cuadrados —la colección pacientemente reunida por estas personas pasa con creces del millar— y mostrará en su exterior, además, unos singulares troncos de árbol fósil de casi un metro de alto. En el museo también podrá visitarse una exposición permanente de minerales. «El centro cuenta con dos colecciones: una de minerales del mundo que recoge muestras espectaculares de minerales procedentes de todos los rincones del planeta, y otra de minerales leoneses, con muestras procedentes de algunos de los yacimientos más representativos de esta tierra», añadió Rodrigo Castaño, para quien la provincia de León en general y la cordillera Cantábrica en particular constituyen «escenarios rebosantes de información geológica». Y para ejemplificar esta riqueza recuerda que varios enclaves leoneses han sido incluidos en el catálogo mundial de Lugares de Interés Geológico elaborado por la IUGS (Unión Internacional de Estudios Geológicos) y por la Unesco, «constituyendo referentes internacionales en su categoría». «En este sentido, el aula mostrará la cara más atractiva de la Geología al público en general y la hará accesible a todo el mundo», concluyó.

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