martes. 29.11.2022
Fútbol | Primera División

Ansu Fati decide no pasar por el quirófano y prefiere tratarse

El joven extremo desoye a los médicos del Barcelona y opta por un tratamiento conservador
                      Ansu Fati, en uno de los últimos entrenamientos del Barça. A. GARCÍA
Ansu Fati, en uno de los últimos entrenamientos del Barça. A. GARCÍA

Ansu Fati no pasará finalmente por el quirófano. El joven extremo de 19 años llevará a cabo un tratamiento conservador para recuperarse de la lesión en el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo. De este modo, el jugador desoye a los médicos del Barça, que le habían aconsejado durante las dos reuniones llevadas a cabo el pasado sábado y el lunes optar por la cirugía, e iniciará un periodo de baja estimado de seis a ocho semanas.

«El jugador del primer equipo Ansu Fati seguirá un tratamiento conservador para recuperarse de la lesión en el tendón proximal del bíceps femoral del muslo izquierdo. La evolución marcará su disponibilidad». El Barça zanjó con este escueto comunicado todo el dilema que se había generado en torno a la recuperación de su joven estrella. Ansu Fati se lesionó en la Copa ante el Athletic y desde ese día el club y el jugador habían optado por caminos diferentes. El futbolista quería evitar el quirófano a toda costa, algo que finalmente ha logrado, o al menos de momento, ya que desde el Barcelona mirarán con lupa la evolución del proceso de recuperación que se lleve a cabo por si hubiera que cambiar de decisión.

El tratamiento conservador permitirá a Ansu Fati regresar antes de lo previsto a los terrenos de juego. El ‘10’ podría estar sobre el césped en un periodo de seis a ocho semanas, justo a tiempo para enfilar con el resto de sus compañeros la recta final de la temporada. Pasando por quirófano, el tiempo estimado de baja era superior a tres meses, un lapso que hubiera dado carpetazo de forma casi definitiva a un curso para el olvido en el apartado individual.

Ansu Fati evita el quirófano después de la mala experiencia que tuvo en su primera gran lesión como futbolista profesional. El ‘10’ culé se rompió el menisco en un duelo contra el Betis en noviembre de 2020 y no pudo regresar a los terrenos de juego hasta once meses y cuatro operaciones después. Aquel trauma, en el inicio de su carrera, ha podido decantar más aún la balanza por el tratamiento conservador.

Ansu Fati decide no pasar por el quirófano y prefiere tratarse
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