lunes. 05.12.2022

España, licencia para soñar

La selección española ya está entre las grandes favoritas a levantar el título
                      La selección española sube hasta el segundo puesto en el ránking de favoritas al Mundial. ABIR SULTAN
La selección española sube hasta el segundo puesto en el ránking de favoritas al Mundial. ABIR SULTAN

No tuvo mucho tiempo la selección para preparar el Mundial, apenas diez días desde el parón de la Liga y con un solo ensayo previo en Jordania, pero tras lo visto en el histórico debut ante Costa Rica, una goleada sin paliativos que ha girado todos los focos internacionales hacia el cuartel general de España, da la sensación de que los elegidos por Luis Enrique llevan meses trabajando juntos.

Más allá de la goleada en sí, una inyección de autoestima que permite divisar el horizonte con perspectiva y con una tensión saludable, sin las angustias propias del necesitado que se va a jugar todo a una carta en el segundo duelo del grupo, lo sucedido en el Al Thumama Stadium confirmó la vena competitiva de un grupo que, según su entrenador, proyecta la misma intensidad en las sesiones preparatorias y en los partidos. «No se relajan nunca, siempre están motivados, lo llevan en el ADN», subraya.

Aseguraba el técnico en la previa del estreno en el torneo que en el momento de decidir el once titular lo tiene muy complicado porque tanto en el plano físico como en el táctico el compromiso de los jugadores es intachable. Y añadía que, a diferencia de lo que ocurre en otras selecciones que tienen una o varias estrellas intocables, en la Roja están todos tan igualados y son tan polivalentes que una actitud extra en los campos de la Universidad de Catar puede abrirles las puertas de la titularidad. Claro que algo de eso hay, o al menos es su obligación decirlo para mantener la dinámica y la disciplina en el vestuario, pero también existe un núcleo a partir del cual se vértebra su proyecto futbolístico. Un ideario innegociable que descansa sobre todo en el centro del campo, con un Busquets en versión imperial, un Pedri tocado por los dioses y un Gavi que a sus 18 años no deja de derribar puertas.

El análisis está en cierta medida condicionado por lo abultado de la goleada y porque España se encontró un sparring que no tuvo opciones de salirse de las cuerdas, agachado tras recibir un golpe tras otro. Sin embargo, hay una conclusión irrefutable que invita a mantener la fe en esta selección: su hambre es inmensa y, salga quien salga y en el minuto en el que lo haga, lo hace siempre enchufado. El alto voltaje está asegurado, no hay riesgo de fallo eléctrico. Puede haber cortocircuitos, en todos los partidos los hay en mayor o menor escala, pero hay un estilo nítido. España tiene licencia para soñar.

España, licencia para soñar
Comentarios