viernes 25/9/20
Tesoro geológico

El secreto de Piedrasecha

Las calizas que lo envuelven convierten a este desfiladero en Punto de Interes Geológico, aunque es sólo uno de los atractivos de una ruta, la de Los Calderones, en la que el Collado del Fito —a donde se llega tras una pequeña ascensión y donde se percibe un paisaje de gran belleza— se convierte en punto clave. Pero también Santas Martas, donde el valle se abre a una amplia vega en la que se despliega una panorámica digna de ver y de sentir
FOTO: MARCIANO PÉREZ
FOTO: MARCIANO PÉREZ

Piedrasecha es uno de esos rincones escondidos de la provincia que, aunque no son demasiado conocidos,no por ello carecen de encanto. Merece la pena conocer este pequeño pueblo en el que existe una ruta, el desfiladero de Los Calderones, que supone una buena opción para estar en contacto con la naturaleza y descubrir puntos de increíble belleza.

Compuesto por dos tramos, Los Calderones puede presumir de ser un Punto de Interés Geológico, porque las calizas que envuelven este desfiladero tienen nada menos que 360 millones de años.

El recorrido comienza en el mismo pueblo de Piedrasecha de forma casi paralela al río. Durante los primeros metros, una gran roca silícica, el Manadero y la Cueva de las Palomas dan la bienvenida al caminante. Esta última alberga una ermita rupestre que da cobijo a la imagen de Nuestra Señora del Manadero.

Tras ella, comienza el segundo tramo de la ruta, ya en Santas Martas, donde el camino sigue ascendiendo de forma sutil hasta llegar al Collado del Fito. Aquí ya se percibe el cambio en el paisaje tras la ascensión y es, posiblemente, uno de los puntos más bonitos de todo el recorrido. Después es el turno de las Vegas del Palomar, un lugar mágico tapizado de pastizales donde antaño subían los ganados trashumantes.

La caliza vuelve a ser la protagonista en la vega, donde se perciben grandes hoyos en forma de sumideros que dan buena cuenta de por qué esta ruta es un punto de interés geológico. A partir de aquí, el río ya fluye bajo tierra, algo muy característico de los terrenos de naturaleza caliza. Tras cruzar todo el desfiladero, el camino sigue sobre el antiguo camino del arroyo en un paisaje angosto.

Al salir de Los Calderones, el arroyo vuelve a discurrir por la superficie y es lo que da vida a los bosquetes de mostajos y a los robles, entre otros protagonistas.

Tras pasar una cancilla, se llega a Santas Martas y, tras cruzar una vega y bordear el Pico del Palomar, se inicia el camino de retorno, descendiendo hasta Santas Martas para continuar desandando el camino a través de Los Calderones.

Aunque a primera vista pueda parecer inerte, el paisaje de caliza del Punto de Interés Geológico esconde muchos secretos de increíble belleza con especies vegetales que se han ido adaptando a este ambiente hostil. En estas paredes vegetales anidan treparriscos, unas aves cuyas alas son de un rojo intenso, y también la mariposa Apolo, una de las más llamativas de las montañas.

Ese esta una buena época del año para conocer bien de cerca esta ruta de Los Calderones, pues el calor ya no aprieta como en los meses más calurosos del verano y además se puede disfrutar en familia. Las inundaciones sufridas a causa de las lluvias el año pasado complicaron el trayecto y han dejado huella también en el paisaje. Esta ruta le ha dado fama a Pedrasecha, que puede presumir de este atractivo turístico. El pueblo tiene tres casas rurales y un bar en el que degustar comida casera.

El secreto de Piedrasecha
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