domingo 15.09.2019

La afiliación de trabajadores extranjeros registra su peor julio en cinco años

JOSÉ ANTONIO BRAVO


La afiliación de extranjeros a la Seguridad Social, una de las alternativas para paliar el envejecimiento cada vez más extendido entre la población española y los problemas para pagar las pensiones, registró su peor mes de julio en cinco años, según los datos publicados ayer por el Ministerio de Trabajo.


En esos 31 días hasta 7.901 ciudadanos foráneos dejaron de cotizar al sistema de prestaciones pública, lo que supuso el primer descenso mensual desde principios de año.


Aunque en términos relativos el descenso apenas llega a cuatro décimas (0,36%), en cifras absolutas supone el mayor recorte para este mes desde 2014, pese a que de forma tradicional suele ser un buen período para el empleo.


En términos interanuales, la perspectiva aún es positiva al registrarse un crecimiento del 7,4% respecto a julio de 2018 con prácticamente 150.000 trabajadores foráneos nuevos dados de alta.


En total, la Seguridad Social cuenta ahora con 2,17 millones de afiliados extranjeros, lo que supone uno de cada diez de los cotizantes actuales del sistema, que ascienden a 19,53 millones, casi medio millón más que hace un año. En concreto, 490.401, un 2,6% más. Entre esos ciudadanos foráneos, el 56% eran hombres y prácticamente el 44% mujeres.


Conforme a su procedencia, los grupos de trabajadores extranjeros regularizados más numerosos son, con mucho, rumanos (352.102) y marroquíes (263.705): entre ambos superan la cuarta parte del total de cotizantes no españoles, seguidos de italianos (133.636) y chinos (107.689). Un escalón por debajo en volumen se sitúan colombianos (76.829), británicos (68.379), búlgaros (63.073), venezolanos (58.772) y portugueses (57.063). Con todo, seis de cada diez afiliados foráneos a la Seguridad Social son de países ajenos a la UE.

La afiliación de trabajadores extranjeros registra su peor julio en cinco años