domingo 27/9/20

El Banco de España prevé una caída del PIB de entre el 10,5% y el 12,6%

El organismo observa una ralentización en la recuperación desde mediados del mes de agosto

El Banco de España estima que el PIB español caerá este año un 10,5% o un 12,6% (cifra que Funcas lleva al 13%), según el escenario que se haga realidad, si el caracterizado por rebrotes de covid-19 que requieran medidas de contención limitadas tanto desde el punto de vista geográfico como de las ramas de actividad concernidas (ocio, hostelería y turismo) u otro con brotes más intensos que requieran restricciones de mayor calado, pero sin llegar a ser tan estrictas como las de la pasada primavera que estableció el estado de alarma.

Estas estimaciones contrastan con las efectuadas en junio, ya que eliminan la posibilidad de una recuperación temprana que implicaría que la caída del PIB quedaría limitada a un 9%. Aunque también descartan el escenario de mayor riesgo que se contemplaba y que podría suponer una contracción del 15,1%. Las nuevas previsiones pivotan alrededor de la central de junio: un descenso del PIB del 11,6%, que suponía una recuperación gradual. El escenario actual más favorable revisa al alza esa cifra en alrededor de un punto. Y el peor supone una rebaja de la misma dimensión.

Las perspectivas difieren también respecto al más inmediato corto plazo. Así, el Banco de España prevé que en un contexto más benévolo el PIB crecería un 16,6% en el tercer trimestre, mientras que quedaría limitado a un 13% en el más discreto. En todo caso, la caída interanual sería de un 9,5% o de un 12,3%. En el mejor escenario, apenas se habría recuperado poco más de la mitad de lo perdido en el primer semestre. El Banco de España da cuenta de que a lo largo de este tercer trimestre se ha producido una pérdida de empuje en la mejoría económica. En particular, Oscar Arce, director general de Economía y Estadística del supervisor, precisó que «la senda de recuperación mostrada por los indicadores de alta frecuencia se ha frenado en los meses de verano».

Y el gobernador, Pablo Hernández de Cos, que participaba en la junta directiva de la CEOE este miércoles, advirtió de «una cierta ralentización en los meses de verano, algo que se nota en algunos indicadores de confianza» y de que la recuperación es «frágil, incompleta e incierta», además de desigual, con una mayor afección en España, y que sigue dependiendo del mantenimiento de los estímulos. De Cos no descartó que el Banco Central Europeo tenga que añadir más estímulos en el futuro. Sin recuperación en 2022 La pérdida de ritmo de la recuperación condenará a una entrada en 2021 con menor fuerza. Eso explica que la expansión prevista para el próximo año quede limitada a entre un 4,1% y un 7,3%, frente al crecimiento del 9,1% estimado en junio (o del 7,7% según el escenario de recuperación temprana y el 6,9% del escenario de riesgo). En 2022, la economía se expandirá entre un 1,9% y un 3,3%, frente a cifras que oscilaban entre el 2,4% y el 4% calculadas en junio. Pero sea cual sea el escenario que se cumpla, al término de 2022 aún no se habrá recuperado el nivel de actividad previo a la pandemia: en el mejor de los casos, el PIB estará dos puntos por debajo de los niveles pre-pandemia y, en el peor, seis puntos por debajo. Los riesgos, además, son a la baja, según el desarrollo de la epidemia y la llegada de soluciones médicas. Aunque en las previsiones del Banco de España no está incorporado el impacto de los fondos europeos.

En cuanto al empleo, la tasa de paro este año se colocará entre el 17,1% y el 18,6%, para subir en 2021 hasta niveles comprendidos entre el 19,4% y el 22,1%, para mantenerse, en el peor escenario, sobre el 20% en 2022. La entidad, si bien reseña la recuperación de la afiliación a la Seguridad Social, apunta que tras la primera mitad de agosto, se ha observado un cierto agotamiento. El paro no volverá a niveles pre-pandemia hasta, al menos, el año 2025.

El Banco de España prevé una caída del PIB de entre el 10,5% y el 12,6%