martes. 29.11.2022

De Cos desbarata las previsiones de Calviño y baja el crecimiento al 1,4 %

El Banco de España eleva la tasa de inflación en 2023 al 5,6%
                      Imagen del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. QUIQUE GARCÍA
Imagen del gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos. QUIQUE GARCÍA

El Banco de España ha rebajado 1,5 puntos porcentuales la previsión de crecimiento de la economía para 2023, hasta el 1,4 %, mientras que ha elevado la tasa de inflación del próximo año al 5,6 %, 3,1 puntos más de la prevista en el mes de junio, debido a la evolución de los precios de la energía.

El menor crecimiento del PIB previsto para 2023 se basa en cuestiones como la inflación, aún elevada; las condiciones de financiación menos favorables; el aumento de la incertidumbre y el debilitamiento de la demanda global, según ha explicado este miércoles el director de Economía y Estadística del Banco de España, Ángel Gavilan. Durante la presentación de las nuevas proyecciones macroeconómicas, publicadas ayer por la entidad, ha añadido que la recuperación del nivel de PIB previo a la pandemia se retrasaría probablemente hasta el primer trimestre de 2024, unos dos trimestres más tarde de lo proyectado por la entidad en junio.

Así, para 2023 el Banco de España prevé que la demanda nacional (consumo e inversión) aporte 0,9 puntos porcentuales, después de recortar en 3,6 puntos el crecimiento del consumo de los hogares, al 1,3 %; y que la demanda externa (exportaciones e importaciones) contribuya con 0,5 puntos al crecimiento del PIB.

Sobre el consumo privado, Gavilán ha reconocido que está 6,4 puntos por debajo del nivel prepandemia, por lo que se espera una recuperación más tardía que en el caso del PIB, teniendo en cuenta que se espera una bajada del mismo por «el deterioro de la confianza, la caída de la renta real y el endurecimiento de las condiciones financieras».

El informe contempla un avance del PIB del 4,5 % en 2022 (cuatro décimas más que en las previsiones de junio), como consecuencia de un crecimiento más intenso del PIB en el segundo trimestre por «la fortaleza de las exportaciones de servicios turísticos», que compensaron holgadamente el efecto adverso de la guerra en Ucrania. Un conflicto que, no obstante, ha ensombrecido las perspectivas económicas para los próximos trimestres, por lo que se prevé un menor crecimiento de la actividad para el segundo semestre del año, según ha indicado Gavilán, quien no ha querido dar detalles sobre el dato de PIB que se espera en el cuarto trimestre, ya que está sometido a mucha incertidumbre. Para 2024, el Banco de España espera que el PIB crezca el 2,9 % (cuatro décimas más respecto a la previsión de junio), principalmente porque a partir de la primavera de 2023 el vigor de la actividad económica española se intensificará progresivamente. Las tasas de inflación se prevén «significativamente más elevadas y persistentes que las previstas en junio», ya que alcanzarán el 8,7 % de media en 2022, el 5,6 % en 2023 y el 1,9 % en 2024; mientras que la subyacente alcanzará el 3,9 % este año y se moderará hasta el 3,5 % en 2023 y el 2,1 % en 2024. Detrás de estas cifras se sitúan «las sorpresas que se han observado recientemente en el avance de los precios» y «las sendas a futuro para los precios de la energía».

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