domingo 29/5/22

La desbocada subida de los precios de los alimentos provocará que millones de personas no superen con éxito esta crisis. La pandemia ya dejó a muchos en una situación de pobreza extrema (aquellas personas que viven con menos de 1,90 dólares al día, según el índice del Banco Mundial) pero ahora la situación se complica aún más.

Según los cálculos de Oxfam Intermón, 263 millones de personas más caerán este año en pobreza extrema como consecuencia de la covid, las desigualdades y el incremento «desorbitado» de los precios de los alimentos, todo ello exacerbado por la guerra en Ucrania. Los cálculos del Banco Mundial apuntan a 198 millones de personas más, pero el informe de la ONG va más allá, lo que supondrá revertir 20 años de progreso y lucha contra la pobreza.

A final de año habrá 860 millones de personas que vivirán con menos de 2 dólares al día, lo que también se reflejará en los niveles de hambre: el número de personas que padecen desnutrición podría alcanzar los 827 millones en 2022, asegura el informe publicado por la organización. Así, mientras muchos tienen que elegir entre comer o pagar sus facturas médicas o del gas, la amenaza de una «hambruna masiva» se cierne sobre millones de personas que sufren ya de por sí graves niveles de pobreza en la región de África Oriental, el Sahel, Yemen y Siria.

Oxfam detalla que sólo el aumento de los precios de los alimentos llevará a una situación de pobreza extrema a 65 millones de personas más, suponiendo 263 millones este año, lo que equivale a las poblaciones de Reino Unido, Francia, Alemania y España juntas, denuncian.

«Si no se toman medidas radicales e inmediatas, podríamos estar ante el mayor aumento de los niveles de la pobreza extrema y sufrimiento de la humanidad del que se tiene constancia», advierte el director de la ONG, Franc Cortada.

Sus previsiones han ido en aumento con cada crisis a la que se enfrenta el mundo desde hace dos años. Si su estimación antes del covid era que para 2022 el número de personas sumidas en pobreza extrema fuera de 597 millones, tras la pandemia esta cifra subió a 686 millones de personas, que con las consecuencias de la guerra han ascendido hasta los 860 millones.

Las personas en situación de pobreza son las más perjudicadas por esta crisis ya que el incremento del precio de los alimentos supone el 17% del gasto de los consumidores en países ricos, pero el 40% en África subsahariana. Incluso en las economías ricas, la inflación está incrementando las desigualdades: en EE UU el 20% de las familias pobres destina el 27% de sus ingresos a comprar alimentos, mientras que el 20% más rico, solo el 7%.

Y en España la subida del IPC hasta el 9,8% en marzo, la más alta desde la crisis de los años 80, supone perder 16.700 millones de euros de poder adquisitivo este año, según cálculos de Funcas, y agrava la situación generada por la pandemia, donde más de un millón de españoles pasaron a sumirse en una situación de pobreza y más de 600.000 viven sin ningún tipo de ingreso.

La inflación empuja a 263 millones de personas más a la pobreza extrema
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