sábado 18.01.2020

«Subirlo más sería una bofetada a la España vaciada», afirma la ATA

El presidente nacional de las Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, aseguró ayer que subir más el Salario Mínimo Interprofesional sería «una bofetada» para la España vaciada, ya que las producciones no pueden asumir los costes laborales.

Tras presentar el balance del pasado año de la situación de los autónomos en Castilla y León, Amor dijo que, «en un pueblo pequeño, un autónomo que regente una cafetería, por ejemplo, no ha subido un 22,3 por ciento sus productos, que es lo que ha aumentado el salario en el último año». Por ello, considrea que, si sigue aumentando el SMI, las consecuencias son que «o bien se prescinde del trabajador que se tenga contratado, o se cierra el negocio», aunque también puede «aumentar la economía sumergida», como ha ocurrido en 2019, en el que «60.000 personas» en España han pasado a esta situación. A su juicio, el nuevo Gobierno «que parece cargado de nuevas reformas, la primera que debería abordar es la financiación autonómica y, en este aspecto, la despoblación debe ser un objetivo primordial, un plus adicional de dicha financiación autonómica». «Es fundamental que haya incentivos fiscales para los autónomos de esos territorios con escasa población; fomentar el emprendimiento de la mujer y de los inmigrantes, porque la creación de carreteras o el AVE no van a solucionar la despoblación, más bien va a facilitar que la gente salga», matizó. En este sentido, ha insistido en la necesidad de facilitar ayudas a las pequeñas empresas, negocios o actividades, como la artesanía, para que se establezcan en el ámbito rural y, en un abanico más amplio, ha considerado determinante «alcanzar un pacto y subir los salarios de forma progresiva». Según Amor, «no hay nadie que no quiera subir los sueldos a sus empleados, pero si el SMI alcanza los mil euros, eso supone para el empresario un coste laboral de 2.000, que en mucho casos es inasumible, setenció.

«Subirlo más sería una bofetada a la España vaciada», afirma la ATA