sábado. 28.01.2023
Ismael Pablo R.G. cuando fue detenido en el 2004
La Audiencia de Valencia ha condenado a 64 años de prisión a Ismael Pablo R.G. por el asesinato de su ex compañera sentimental Jenny Lara y dos de los hijos de ambos al incendiar su vivienda en Alzira (Valencia) el 30 de abril del 2004. Según la sentencia hecha pública ayer por la Sección Primera de la Audiencia Provincial el acusado esperó a que las víctimas estuvieran durmiendo para verter gasolina por debajo de la puerta de entrada y prenderle fuego, consciente de que con ello «bloqueaba la única vía de escape». Aunque no hay ningún testigo directo de los hechos, el Tribunal considera que existen numerosas pruebas «indiciarias» para condenar a Ismael Pablo, que desde diciembre del 2003 tenía prohibido acercarse a Jenny Lara por sentencia judicial. Sobre las 22 horas del 29 de abril del 2004, el procesado acompañó al hijo mayor de ambos, que se encontraba bajo su custodia, a visitar a su madre, quien residía en la calle de Juan XXIII de la citada población, relata el fallo. Al concluir la visita, el menor comentó a su padre que había «una persona que no conocía» en la casa -un amigo de Jenny-, y entonces éste llamó al telefonillo y comenzó a increparla, hasta el punto que la mujer tuvo que llamar al teléfono de emergencias. Con gasolina A las 4.00 horas del día siguiente, Ismael Pablo regresó al domicilio con «una bolsa de gasolina» y accedió al edificio con las llaves que tenía su hijo. Una vez dentro, se situó en la puerta de entrada a la vivienda, ubicada en el cuarto piso, arrojó la gasolina por debajo y prendió fuego, lo que provocó un «rápido incendio» en el interior que se propagó por el deslizamiento del combustible hacia la habitación donde dormían Jenny y sus dos hijos. El amigo de la mujer, que dormía en la sala de estar y que logró ser rescatado por los bomberos, intentó socorrerles tratando de desplazar «un gran sillón que se encontraba en la puerta de la habitación», pero finalmente los tres fallecieron calcinados. Una hora más tarde, agentes del Cuerpo Nacional de Policía se personaron en el domicilio del procesado, quien se negó a abrirles la puerta hasta las 6.45 horas y que al ser detenido manifestó que ya tenía la maleta hecha porque sabía que se «iba a la prisión de Picassent». La sentencia indica que las numerosas desavenencias entre la pareja, el «enorme enfado» del acusado al saber que Jenny estaba con un amigo, «y en definitiva la pura lógica del sentimiento humano primitivo, llevan a la conclusión de que sufrió una profunda irritación» que focalizó contra la mujer. Ismael Pablo negó haber causado el incendio, pero «lo cierto es que tres personas lo vieron salir de la calle donde se ubica el inmueble, justo al tiempo en el que se advirtieron las llamas», lo que para el tribunal constituye «una prueba indirecta pero concluyente».

Condenado a 64 años por matar a su ex mujer y a dos de sus hijos
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