viernes. 27.01.2023

La inmigración irregular en España cayó un 25,6% en 2022, pasando de las 41.945 entradas en 2021 a las 31.219 en 2022. El Ministerio del Interior, que este martes presentó su balance anual, hizo hincapié en que las «llegadas por vía marítima descendieron de manera generalizada en las costas de la península, Ceuta, Islas Baleares y Canarias, tanto en el número de inmigrantes irregulares como en el de embarcaciones».

Sin embargo, el análisis pormenorizado de las estadísticas del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska reveló un dato mucho menos positivo: las entradas terrestres a Ceuta y Melilla se dispararon durante los últimos doce meses a pesar de las promesas de reforzar ambos perímetros tras los continuos saltos masivos y, sobre todo, la avalancha humana que el 24 de junio acabó con la muerte de entre 23 y 72 inmigrantes en el paso de Barrio Chino de Melilla.

El aspecto más positivo de los datos del balance de Interior fue que el número de personas llegadas por mar de forma clandestina a las costas nacionales disminuyó un 27,9%, lo que supone una reducción de 11.170 personas respecto del año anterior. En el caso de las embarcaciones, la cifra bajó en 445, un 20,7%.

El descenso más significativo en números totales se produjo en las islas Canarias. En la denominada ‘ruta de los cayucos’, con partidas desde las costas del Sáhara Occidental, Mauritania y Senegal, los inmigrantes irregulares se redujeron en 6.634, desde los 22.316 hasta los 15.682, una disminución del 29,7 % 2021. En el caso de las embarcaciones, la caída fue aún mayor, del 35,4%, 192 menos que en 2021. «El progresivo descenso de la inmigración irregular, que disminuye por segundo año consecutivo y por tercera vez en cuatro años, se apoya en la política migratoria impulsada por Interior.

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