viernes 7/8/20

El rey deja margen para realizar una eventual investidura antes de Navidad

El rey deja margen para realizar una eventual investidura antes de Navidad

paula de las heras | madrid


Las posibilidades de que la investidura tenga lugar antes de las Navidades, como reclamaban Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, son a día de hoy muy limitadas vista la actitud de Esquerra Republicana de Catalunya, pieza imprescindible en el puzle que desde el pasado 11 de noviembre tratan de montar los secretarios generales del PSOE y Unidas Podemos. Pero por el rey no quedará. Ayer puso fecha a la ronda de contactos con los representantes de las formaciones políticas con asiento en el Congreso de los Diputados, el paso exigido por la Constitución para designar candidato a la Presidencia del Gobierno. Será el martes 10 y el miércoles 11, justo después del puente, lo que hipotéticamente dejaría margen para una sesión de investidura la semana siguiente con la votación clave el día 19.


En el PSOE no existe demasiado optimismo a este respecto. Fuentes de la Moncloa admiten que, por si acaso, el presidente del Gobierno en funciones se ha dejado la agenda de la semana del 16 totalmente libre, pero los republicanos ya han dejado claro en varias ocasiones que no se sienten concernidos por sus prisas y que prefieren esperar a que pase diciembre -mes en el que aún deben celebrar el congreso de su partido (el día 21) y el Tribunal de Justicia de la UE decidirá sobre la inmunidad de Oriol Junqueras (el día 19)-, antes de comprometerse con una abstención, mesa de diálogo entre gobiernos mediante.


Ayer, la ministra portavoz, Isabel Celaá, argumentó que no corresponde al Ejecutivo valorar la marcha de las negociaciones con la formación secesionista y, aunque insistió en que lo importante es que la legislatura pueda activarse «cuanto antes», eludió expresamente mojarse con los plazos para la investidura. «Sería como contestar a qué número me va a tocar a la lotería», ironizó en la comparecencia posterior al Consejo de Ministros.


Después de que el miércoles unas palabras pronunciadas por el presidente del Gobierno en funciones en Londres soliviantaran a los republicanos y lo acusaran de presionarles, los socialistas andan con pies de plomo. El partido de Oriol Junqueras interpretó que, al decir que el acuerdo que alcancen ambas fuerzas estará dentro de la legalidad y será público, Sánchez ya lo estaba dando por hecho y llegó a amenazar con suspender el encuentro previsto entre los equipos negociadores para el martes de la semana próxima.


Lo cierto es que el líder del PSOE dijo claramente en su intervención que no había nada cerrado y eso es lo único que sobre las conversaciones con los republicanos quiso decir ayer la portavoz del Ejecutivo.


De momento, el Gobierno ha optado por darse aún más tiempo para decidir si cabe o no impugnar ante el Tribunal Constitucional la última resolución con la que las fuerzas secesionistas del Parlament trataron de burlar una prohibición previa de la corte de garantías; algo que dijo que estudiaría. El texto no considera soberana a Cataluña sino que esgrime que la Cámara autonómica «ha aprobado decenas de resoluciones políticas sobre el derecho a la autodeterminación desde el año 1989 sin que esto haya sido objeto de persecución y censura por parte de las instituciones del Estado» y se compromete a «seguir haciéndolo si esta es la voluntad de los diputados y diputadas».

El rey deja margen para realizar una eventual investidura antes de Navidad