viernes. 03.02.2023

Un ‘thriller’ sobre los límites de la cordura

l Javier Castillo presenta ‘El día que se perdió el amor’. Filandó n El novelista presenta una obra en la que muestra la ruptura biográfica que se produce con la llegada y el final del amor
Con su anterior novela, Castillo vendió más de 100.000 ejemplares
Con su anterior novela, Castillo vendió más de 100.000 ejemplares

Apabullado aún por el éxito de su primera novela, que le aupó en 2017 a los primeros puestos en las listas de ventas con más de 100.000 ejemplares, el malagueño Javier Castillo cierra con El día que se perdió el amor una trama laberíntica de suspense ambientada en el frío diciembre de Nueva York. Este thriller, con tintes psicológicos y que reflexiona sobre el amor familiar y los límites que puede soportar una persona para mantener a los suyos, ha sido publicado este mes por la editorial Suma como continuación de El día que se perdió la cordura, cuyos derechos audiovisuales acaban de ser adquiridos por una productora de televisión.

En una entrevista, Javier Castillo (Málaga, 1987) explica que no sería honesto con el relato publicar un tercer volumen de esta serie, a pesar del tremendo éxito de los dos primeros y de que su última novela haya sido la más vendida de España en las dos semanas que lleva en el mercado y agotara en los tres primeros días en las librerías otras tantas ediciones. «Convertir esta historia en una trilogía no sería honesto con la trama; tampoco conmigo mismo ni con los lectores», afirma Castillo, amante de la novela negra y admirador de Ildelfonso Falcones, con quien compartió caseta en la última Feria del Libro de Madrid y al que considera «una especie de dios». La historia de su último libro arranca el 14 de diciembre de 2014 en las instalaciones del FBI de Nueva York con la llegada de una joven desnuda con varias notas amarillas en la mano.

El inspector Bowring, una de las piezas angulares de su laberinto narrativo, intenta descubrir a partir de ahí qué oculta la chica y su conexión con otro caso, el de una mujer que aparece decapitada horas más tarde, y cuyo nombre coincide con el que estaba escrito en una de las notas. Javier Castillo tiene claro que el amor «cambia la vida porque la mejora, y la muerte también lo hace porque la termina» y con esas premisas, de amor y dolor, construye un relato rápido, con numerosos saltos en la trama en torno a distintos crímenes, que llevan al lector a las calles de la Gran Manzana, a los bajos de una comisaría y a los escondites de una siniestra comunidad secreta, entre otros escenarios.

Con formación económica, este escritor era hasta agosto un consultor financiero con trabajo «estable y cómodo» que decidió abandonar para «disfrutar con plenitud» del mundo literario, afirma. Es autor de numerosos relatos cortos, todos del género policiaco, que escribió antes de decidirse a convertir en novela uno de ellos y autopublicarlo en Amazon. Confiesa con rubor que los autores consagrados y las grandes firmas miran con «curiosidad» el fenómeno editorial que ha protagonizado y que no podía imaginar «ni en los mejores sueños», aunque siempre quiso ser escritor y se probó en 2017 con la autoedición de El día que se perdió la cordura.

Por su experiencia, Castillo solo tiene buenas palabras hacia la literatura digital. «Permite hacer un seguimiento real de la aceptación de tu libro, puede ir corrigiendo fallos sin esperar a nuevas ediciones» y es un contenedor universal de «grandísimas historias» que, de esa forma, pueden ser vistas por las editoriales. Conocido también el año pasado como «el escritor del tren» por escribir su primera novela en un cercanías entre Fuengirola y Málaga, trabaja ahora en otro libro policiaco, «pero de ritmo más lento» y del que prefiere no desvelar muchos detalles. Castillo ambienta sus historias en Estados Unidos porque, según dice, no serían creíbles en un contexto social como España, y agradece la gran implicación que ha encontrado en el último año entre sus lectores.

Un ‘thriller’ sobre los límites de la cordura
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