domingo 17/10/21
El 3D tira del hilo

Ecológicos y antibacterianos

La industria de la fabricación en 3D camina también hacia la sostenibilidad. Busca nuevos materiales con propiedades ecológicas e innova en productos que suman valor añadido, por ejemplo fórmulas antibacterianas, a unas posibilidades estéticas que también se amplían. La empresa León 3D es pionera también en este tipo de desarrollos
La nueva generación de hilos para la impresión en 3D está realizada con materiales biodegradables, y también hay propuestas antibacterianas. fernando otero

Hilos de plástico que aprovechan el almidón de maíz, materias primas antibacterianas, productos que aportan mayor flexibilidad, elementos que cambian de color en función de la temperatura,... Las propuestas de los filamentos para la impresión aditiva se multiplican, y tienen hacia la sostenibilidad y hacia materiales con valor añadido. Los hilos utilizados para la creación de productos en 3D suelen estar compuestos de materiales sintéticos, generalmente derivados del petróleo, que tienen la propiedad de ser maleables para trabajar con las impresoras en tres dimensiones.

En este campo, cada vez con una oferta más amplia, se abren paso productos que apuestan por la sostenibilidad, como los plásticos derivados de materiales renovables y ecológicos. Son los conocidos como PLA (ácido poliláctico), un material que es biodegradable. Lo que le añade una cualidad cada vez más apreciada frente a los filamentos ABS, los más utilizados en la impresión 3D, termoplásticos que soportan un amplio rango de temperaturas y tienen gran resistencia.

Los filamentos, listos para su distribución desde la planta de la empresa en León. FERNANDO OTERO

En esta apuesta por la sostenibilidad desarrolla su oferta de filamentos la empresa León 3D, que en su planta fabrica rollos realizados con almidón de maíz, 100% reciclable. El maíz se lava, se seca, se trata y el resultado es un polvo prensado, que a través de un proceso de temperatura forma un gel del que con un tratamiento químico extrae el almidón. De ahí pasa al proceso de fundido, para convertirlo en hilos.

Además de las características técnicas las propuestas avanzan en la estética: hilos que cambian de color, brillan...

Un proceso en el que además se le da color, y ahí también la oferta es cada vez más amplia. Actualmente estos hilos biodegradables se crean en más de 40 colores diferentes. Aunque las novedades a la hora de proponer materia prima para crear objetos con resultados sorprendentes son también cada vez más diversas. Según explica Jesús Fernández, director general de la empresa, actualmente se fabrican ya hilos que permiten elaborar objetos que brillan en la oscuridad, otros que cambian de color a partir de cierta temperatura,... La innovación en las propuestas de filamentos para realizar las impresiones en 3D es constante. «Los desarrollos los llevamos a cabo los expertos de la empresa, investigamos, fabricamos, intercambiamos información con otros fabricantes,...».

Antibacterianos

Entre los últimos proyectos que han desarrollado están los hilos que tienen propiedades antibacterianas, y que permiten una mayor seguridad en su uso, de especial importancia en momentos sanitarios como el actual. Y cuando además la fabricación aditiva está ya muy extendida como una actividad de formación habitual en centros escolares, que comparten las impresoras y los materiales.

Otro de los proyectos en los que la empresa investiga actualmente es el desarrollo de «un material más técnico, una novedad en el sector». Se trata, explica Fernández, de un material que es muy flexible, pero a la vez tiene mayor resistencia, con lo que se consigue que las piezas aguanten mejor los golpes. «Este nuevo material tiene propiedades mecánicas muy potentes, actualmente hay muy pocas propuestas de filamentos de este tipo en el mercado de la impresión 3D».

Los investigadores desarrollan nuevas propuestas técnicas. FERNANDO OTERO

Para llevar a cabo este desarrollo León 3D está trabajando «en colaboración con grandes fabricantes mundiales de plásticos. De hecho, el material que estamos investigando es muy parecido al que se utiliza, por ejemplo, en los salpicaderos de los coches. Y lo hemos adaptado a la fabricación con impresoras de 3D, que tienen sus peculiaridades».

En este caso los grandes fabricantes envían a la planta leonesa materiales «que cuentan con las características que buscamos, y nosotros los probamos, los mezclamos, hacemos desarrollos hasta dar exactamente con el producto que tiene las características del material que estamos buscando. Esa es la parte de la innovación que hacemos en la compañía».

Un negocio al alza

La variedad de plásticos para impresión 3D aumenta continuamente, por la aportación que hacen a las distintas necesidades de la fabricación en este campo, desde el ocio o las propuestas más domésticas a las grandes producciones industriales. Se trata además de ofertar un producto de bajo coste, que reúna características como versatilidad o resistencia.

Los plásticos más utilizados son los filamentos, pero también está la oferta de polvo o resinas. Al final, el objetivo es que esta materia prima se derrita para formar, capa por capa, el objeto que está imprimiéndose. Y que se solidifique al final del proceso, con las características que se buscan en cada caso: estéticas, de resistencia a los golpes, al agua,...

Lo que está claro es que, a parte de las cualidades de resistencia, flexibilidad o maleabilidad, tanto las empresas como los aficionados a la impresión 3D dan cada vez más importancia a la sostenibilidad de los materiales con los que realizan sus trabajos, lo que impulsa de manera decidida las nuevas propuestas ecológicas y biodegradables en la oferta de hilos de impresión.

Ecológicos y antibacterianos
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