martes. 07.02.2023
Ciudadanos palestinos abandonan su casa en Zaitun

jerusalén

Los milicianos del movimiento islamista palestino Hamás se encomiendan a «Alá» y buena parte de los soldados israelíes a «Él»; modos distintos de llamar a Dios, al que en Gaza se recurre como en pocas guerras modernas.

Rabinos e imanes se encargan de confortar espiritualmente a los combatientes con actos y sermones en los que les recuerdan el cometido de defender a sus comunidades y les animan a que no desfallezcan ante el miedo a la muerte.

Tras los primeros bombardeos aéreos el 27 de diciembre, grupos de ultra ortodoxos judíos se desplazaron al puesto fronterizo de Erez, entre Gaza e Israel, para practicar «filacterias» entre los militares que iban a entrar en la franja.

Se trata de una ceremonia en la que se coloca una cajita en la cabeza y se atan unas cintas de cuero en el brazo del creyente, que lo acerca luego al pecho en señal de devoción y de que servirá a Dios con la mente, la fuerza y el corazón. Una vez iniciada el 3 de enero la invasión terrestre, los sectores religiosos han desplegado en el Estado de Israel una intensa campaña popular para que la gente rece por los soldados que desde ese día combaten en territorio palestino.

Gama de soportes

En la campaña se emplea una amplia gama de soportes; desde el telefónico, como mensajes de SMS en los que se pide a los receptores que eleven oraciones por los militares israelíes, hasta el correo electrónico, como páginas de internet.

Tampoco falta el audiovisual; los cantantes Rita y Eyal Golán han pedido por televisión que la audiencia recite salmos bíblicos como el 121 y 130, además del 142, en el que el Rey David ruega a Dios: «salvame del enemigo, escucha mi cántico».

Según dijo el rabino a cargo del Muro de las Lamentaciones, Shmuel Rabinovich, desde que empezó la guerra «aquí se reza todo el tiempo para que nuestros soldados se alcen con la victoria y por la protección de los civiles del sur» de Israel.

Dios y la guerra...
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