martes. 05.07.2022

Buena parte del país no quería que fuera, pero Joe Biden estuvo ayer en la Zona Cero para conmemorar a las 2.977 personas que perdieron la vida hace veinte años. Algunos consideraron su visita un desafió al deseo expreso de 1.800 víctimas y familiares que le escribieron pidiéndole que no acudiera a menos que desclasificara toda la información relacionada con los atentados que cambiaron sus vidas y el mundo, una orden que está en proceso. Otros lo tildaron de atrevimiento y humillación, porque «es el presidente que se rindió ante los enemigos que nos atacaron el 11-S», según publicó en las páginas del diario ‘Washington Post’ el columnista Marc Thiessen, quien años atrás escribía discursos para el expresidente George W. Bush.

El legado de Biden estará ya eternamente ligado a la desafortunada retirada de Afganistán días antes de este trágico aniversario. Haber dejado atrás incluso a sus propios ciudadanos lo hace todavía más doloroso. | MERCEDES GALLEGO

El horror y la derrota