domingo. 26.06.2022

El pulso entre el partido del presidente, Emmanuel Macron, y la unión de izquierdas de Jean-Luc Mélenchon centrará la batalla de la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas del próximo domingo. En juego están 572 de los 577 escaños de la Asamblea Nacional, la Cámara baja del Parlamento, cuyo control es vital para el Gobierno.

La corta campaña electoral para la segunda vuelta comenzó ayer con polémica. La Francia Insumisa acusó al Ministerio del Interior de manipular las cifras y de no contabilizar todos los votos de Nupes, para dar así la sensación de que Ensemble fue la coalición más votada el domingo. Según sus cálculos, si se hubiese realizado bien el escrutidinio la unión de izquierdas habría obtenido el 26,8% de los votos, más que el partido de Macron.

La primera ronda, celebrada el domingo pasado, acabó con un empate técnico entre Ensemble (Juntos), la etiqueta con la que se presentan a estos comicios Macron y sus aliados, y la Nueva Unión Popular, Ecológica y Social (Nupes), un conglomerado progresista que agrupa a La Francia Insumisa, el Partido Socialista, el Partido Comunista y Europa Ecología-Los Verdes.

La coalición presidencial obtuvo el 25,75% de los votos y la progresista logró el 25,66%, con una escasa diferencia de unos 21.000 votos, según los datos del Ministerio del Interior. Reagrupación Nacional de la ultraderechista Marine Le Pen fue la tercera fuerza más votada (18,68%), seguida de Los Republicanos (derecha moderada), que sumó el 10,42% de las papeletas. Tan solo cinco diputados lograron ser elegidos en la primera vuelta: cuatro de Nupes y uno de la coalición presidencial. En las circunscripciones restantes, el escaño se decidirá en cinco días.

Mélenchon acusa a Macron de manipular los resultados