sábado 28/5/22

El gobernador de la región rusa de Bélgorod, Viacheslav Gladkov, denunció ayer que «dos helicópteros ucranianos que volaban a baja altura dispararon la madrugada anterior varios misiles contra un depósito de combustible» en la principal ciudad de la provincia, que lleva su mismo nombre. Como resultado del ataque, Gladkov afirmó que se había producido «un incendio en un almacén» situado en el mismo casco urbano de la localidad, ubicada a medio centenar de kilómetros de la frontera y a ochenta de Járkov.

«Todos los recursos disponibles están activos para extinguir las llamas», explicó el gobernador antes de precisar que no había «víctimas mortales ni peligro para la población» porque los edificios adyacentes fueron «evacuados temporalmente» a un estadio cercano. Según varias noticias aparecidas poco después, ardieron ocho depósitos de la planta y hubo dos heridos entre el personal.

Telegram y otras redes sociales publicaron vídeos del momento en el que los supuestos helicópteros ucranianos disparaban sus misiles. Lo cierto es que nadie se explica cómo los aparatos lograron penetrar cincuenta kilómetros en territorio ruso sin ser detectados y derribados por el sistema de defensa aérea. De ser realmente una acción de guerra de Kiev, sería la primera en territorio enemigo y podría tener como objetivo obstaculizar los suministros de carburante para las tropas del Kremlin. Aunque tampoco se descarta que se trate de una estratagema propagandista dirigida a demonizar todavía más al Ejército de Volodímir Zelenski y justificar acciones bélicas contra Ucrania mucho más drásticas. De hecho, con anterioridad, el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas de Ucrania advirtió que las autoridades rusas podrían recurrir a provocaciones en su territorio para justificar la decisión de «continuar una guerra prolongada y agotadora».

Desde Varsovia, el ministro de Exteriores ucraniano, Dmitro Kuleba, dijo no poder confirmar o negar el hecho del ataque en Bélgorod, ya que, al tratarse de un asunto de carácter militar, es el Ejército a quien compete informar al respecto. «Yo soy un civil», manifestó. Sin embargo, fuentes del Ministerio de Defensa ucraniano negaron toda implicación y achacaron las explosiones a un «descuido» de las fuerzas rusas, «o bien para ocultar la corrupción de alguien», según el portal de noticias ‘Segodnya’ (‘Hoy’ en español).

El asesor presidencial, Oleksiy Arestóvich, explicó que Ucrania defendía su territorio y que lo que sucediera en Rusia era responsabilidad de las autoridades de Moscú. «A ellas corresponde aclarar qué ha pasado en Bélgorod, concretó.

En los últimos días, las tropas rusas han dado cuenta de ataques con misiles contra instalaciones petroleras en Ucrania en las regiones de Dnipró, Leópolis, Volyn y Rivne. Las fuerzas locales aseguraron que esta serie de incursiones contra depósitos de gasolina pretendía «complicar el apoyo logístico y crear las condiciones para una crisis humanitaria».

Las autoridades de Bélgorod ya acusaron anteriormente a las tropas ucranianas de bombardear la zona. El 24 de marzo, Rusia declaró que las explosiones se repitieron y que, como resultado, una persona murió y tres sufrieron heridas. No hubo confirmación independiente de esta información. A última hora de la tarde del 29 de marzo, se produjeron otras explosiones en la región rusa de Bélgorod, no lejos de la capital regional. Gladkov afirmó que se debió a un incendio en un depósito de municiones, mientras que la agencia estatal Tass señalaba que se trataba de «bombardeos desde el territorio de Ucrania». Al final, Moscú reconoció oficialmente que la causa de las detonaciones fue el «incumplimiento de las normas de seguridad» dentro del polvorín.

Moscú acusa a Kiev de atacar con helicópteros un depósito de combustible en territorio...
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