lunes 6/12/21
Infraestructuras

La AP-66 inicia una segunda vida

La autopista asturleonesa abre otro periodo del peaje, que debía expirar este domingo y se prorrogó hasta 2050 para hipotecar los 25.000 millones de pesetas de la ampliación de la AP-9 gallega por el noroeste de La Coruña
                      Tramo de la autopista entre León y Asturias. RAMIRO
Tramo de la autopista entre León y Asturias. RAMIRO

Mañana, deberían levantar las barreras para no bajarlas jamás. Pero hubo un giro inesperado de los acontecimientos en 1999 que cambió el destino de la AP-66, el calendario de pago, la vigencia del tributo, el tiempo de concesión y el suplicio para los territorios que se ven directamente afectados en su desarrollo por la muesca del tributo por circular.

La autopista que enlaza León y Asturias inicia hoy la segunda vida para empeorar la anterior y pagar la hipoteca que cargaron sobre sus espaldas, que es la espalda de los usuarios leoneses y asturianos y los que recurren a este territorio, la financiación de una obra de ampliación de la autopista gallega AP-9 para dar acceso al extremo noroeste de la Coruña a las vías de alta capacidad.

En el otoño del finales del siglo pasado se cocinó una carambola que condicionó la presión fiscal sobre leoneses y asturianos hasta mitad del siglo siguiente. La Empresa Nacional de Autopistas, que tenía el control accionarial de la AP-9 gallega (célebre ahora por la lluvia de 50 millones anuales dispuestos desde este verano para habilitar bonificaciones de uso) y de Aucalsa necesitaba disponer de 25.000 millones de pesetas para afrontar la ampliación de la autopista que acordona la costa atlántica gallega, por Fene, Narón y Ferrol.

El final que no llega

Las barreras y cabinas de la autopista entre León y Asturias se mantendrán otros 29 años

El envite se afrontó con un canje; la obra de l noroeste coruñés por la ampliación de la explotación de la Asturleonesa, hasta el año 2050, en vez de dejar que caducara la asignación primera, prevista para el 17 de octubre de 2021. O sea, mañana. Ministro de Fomento, Rafael Arias-Salgado, en aquel primer gobierno de José María Aznar, artífice de un acuerdo que también abría la puerta a modificar el porcentaje de participación que el Estado tenía sobre la sociedad estatal que controlaba las autopistas. Fue una época en la que la fiebre privatizadora no dejó de afectar a ninguno de los rincones de negocios estartégicos del país. Las estructuras y la movilidad de pago tampoco se libraron.

Aunque ese resultado es harina de un costal diferente al que motivó que este 17 de octubre de 2021 no acabe la gestión de portazgo a la segunda vía de alta capacidad que hay (además de la AP-71) en el extremo norte, y que domina los flujos y las frecuencias sociales y económicas de este territorio.

Relación moldeada

Desde 1983, el pago se ha convertido en obligación para dos generaciones de leoneses y asturianos

La hipoteca de esta segunda vida de la autopista que se inicia mañana se va a amortizar de sobra, con intereses incluidos, si se tienen en cuenta las previsiones económicas que maneja la empresa concesionaria que deja rastro en cada paso por cabina; más de 2.100 millones de euros de ingresos hasta que el 17 de octubre de 2050 se liquide de forma definitiva esta tasa obligatoria adosada a la vida de leoneses y asturianos que quieren emprender un trayecto en uno u otro sentido, a través del Negrón o los itinerarios dependientes de esta arteria, elemental también para la movilidad interna de León, en las conexiones de Babia y Laciana.

En este tiempo que sucedió desde aquel acuerdo que alargó el tiempo de vigencia del canon, los usuarios de la Asturleonesa se han visto sorprendidos por agravios en la gestión y liquidación y finiquito de otras autopistas de peaje que salieron de los despachos con una longevidad programada de serie. Por aquel giro inesperado de 25.000 millones para la AP-9, mañana seguirá abierto el peaje de La Magdalena.

La AP-66 inicia una segunda vida