domingo 05.04.2020

Aparece una versión evolucionada de la estafa del tocomocho en la capital

Una septuagenaria denuncia la sustracción de 6.000 euros usando cupones de la Once
Las personas mayores son las principales víctimas. DL.
Las personas mayores son las principales víctimas. DL.

Una mujer de 74 años fue víctima de una supuesta estafa por un sistema similar al tocomocho, con el que le habrían sustraído 6.000 euros después de ofrecerle cupones premiados de la Once que alegaron que necesitaban cobrar primero en Benavente, luego en La Bañeza y finalmente en una delegación bancaria de El Crucero, donde lograron el propósito de que la víctima les entregara el dinero, si bien la mujer lamenta que la sucursal hiciera entrega de esa cifra de dinero tan elevada sin consultarlo previamente con la oficina habitual en sus operaciones.


 

Los hechos se produjeron el pasado martes 13 de agosto. En torno a las 10.00 de la mañana, la denunciante se dirigía al Centro de Atención Primaria de Armunia cuando un varón de entre 35 y 45 años y con acento gallego que se encontraba sentado en un banco le preguntó cómo podía ‘legalizar’ billetes de la Once. Le mostró diez que sacó de un bolsillo de la camisa y en ese momento se aproximó un segundo individuo, que le hizo la misma pregunta. Posteriormente, el segundo sujeto hizo una llamada telefónica a un supuesto número que se encontraba en el reverso de los billetes, donde de forma figurada le informaron de que los décimos estaban premiados y que la cantidad que le correspondía era de 18.000 euros.

 

SE DECLARÓ ANALFABETO

 

El primer individuo les hizo saber entonces que no tenía cartilla bancaria y que no sabía leer ni escribir. Alegó que el dinero lo guardaba en un jarrón de su casa en Galicia y que si se lo arreglaban les daría un décimo a cada uno, a cambio de ayudarle a abrir una cuenta en un banco. El segundo varón propuso sacar el dinero de un banco para que no tuviera problemas y que pudiera irse a casa con la cantdad en mano.

 

Convencida la víctima para que colaborase, se dirigió a su casa y tomó su libreta bancaria. Se subió a un coche que no puede identificar ahora y se dirigieron los tres a Benavente. Allí, el segundo delincuente se bajó del coche y volvió minutos más tarde diciendo que su banco le había entregado 10.000 euros sin problema, tras locual les enseñó el sobre con el dinero. Pero en la localidad zamorana no había sucursales de la entidad bancaria con la que trabajaba la mujer, por lo que se dirigieron a La Bañeza, donde tampoco encontraron oficinas. Finalmente volvieron a León donde en una primera entidad, había demasiado público en la cola y la víctima no quiso esperar. Se dirigieron las tres personas a una segunda entidad, donde a la mujer le entregaron un sobre con 6.000 euros que depositó en el coche, junto al primer sobre que de forma figurada, contenía los otros 10.000 euros.

  
 

PIDIÓ UN BOCADILLO

 

A continuación, el dueño de los décimos alegó que tenia hambre y pidió a la víctima que bajara a un bar a comprarle un bocadillo. Cuando la mujer salió, se encontró con que ya no estaban ni los delincuentes ni el vehículo. Fue entonces cuando se dio cuenta del engaño y como no llevaba teléfono encima, solicitó a una persona para pedir que llamase a la Policía, donde se dio curso a la denuncia presentada.

 

Familiares directos de la víctima han formulado una reclamación en la entidad bancaria para exigir que se depuren responsabilidades. Alegan que la mujer estaba indispuesta y mareada en el momento en el que se le entregaron los 6.000 euros, sin haberse realizado consulta previa con la oficina en la que habitualmente realiza sus operaciones la afectada y sin haber transcurrido el periodo de un día que podría exigir una transacción tan importante en dinero efectivo.

Aparece una versión evolucionada de la estafa del tocomocho en la capital