lunes 23/5/22
Primer día de colegio en Ponferrada. ANA F. BARREDO

El nuevo curso escolar arrancó, ayer, en el Bierzo con «boicot» en la localidad de Villamartín de la Abadía, en el municipio de Carracedelo, donde los niños no han entrado en clase como protesta porque Educación no ha querido desdoblar un aula, lo que provoca que nueve niños de siete cursos diferentes, entre Infantil y Primaria, compartan el mismo espacio. Los padres y madres reclaman la implantación de dos aulas en ese centro. Advierten que con una sola profesora, «las clases pueden acabar resultando caóticas», según explicó la presidenta de la Asociación de Padres y Madres de este centro, Raquel Picos. Los padres han empezado a recoger firmas para exigir ese profesor de refuerzo, tomando el relevo de la petición que hizo el director del CRA, sin éxito. Además, esperan el respaldo institucional del propio Ayuntamiento de Carracedelo. Por lo demás, la primera jornada lectiva se inició con estrictas medidas de seguridad por la pandemia. Ayer, a las puertas de los colegios, las mascarillas disimulaban las caras de sueño y escondían las sonrisas de quienes regresaban a la rutina después del verano. A pesar de esas restricciones, la mayoría de los niños confesaba estar contentos por la vuelta al cole y, sobre todo, por el reencuentro con los compañeros y amigos a los que, en muchos casos, no han visto en todo el verano. Otros no lo estaban tanto y hubiesen preferido que las vacaciones se alargasen un poco más.

En el Bierzo, este año académico habrá 39.800 estudiantes y 2.880 profesores. El nuevo curso escolar trae, además, el cierre del aula de la escuela de La Granja de San Vicente, en el municipio de Torre del Bierzo, por falta de alumnos. No llegaba al mínimo exigido de tres estudiantes por lo que la Consejería de Educación decidió el cierre de esa unidad.

Las clases regresan al Bierzo con el plantón de los alumnos de Villamartín de la Abadía