sábado 11.07.2020

«Es una ilegalidad provocada por el odio»

JAIME ALONSO / VICEPRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN FRANCO
«Es una ilegalidad provocada por el odio»

El vicepresidente de la Fundación Francisco Franco, el abogado leonés Jaime Alonso, asegura que el traslado de los restos de Franco del Valle de los Caídos sería «una ilegalidad, una injusticia y un tremendo error de cálculo en lo político y en lo personal». Es más, añade que son «el odio y el revanchismo los que están generando todo esto por parte de los que quieren ganar la guerra 80 años después». Incide que es, precisamente, «un acierto que Franco siga enterrado en el valle, por el odio que desata en los que derrotó y la falta de objetividad a la hora de valorar todo lo positivo que dejó su régimen», ante la reavivación de la contienda entre los dos bandos: «Lo que están haciendo es tirar una cerilla en un bosque donde hay mucha leña»

Por su parte, la vicepresidenta del Gobierno y ministra de la Presidencia, Relaciones con las Cortes e Igualdad, Carmen Calvo, dijo ayer que el Gobierno ya ha establecido contactos con la Iglesia, que gestiona la Basílica del Valle de los Caídos, y la familia de Francisco Franco para retirar sus restos de este monumento. «Sus nietos no consentirán que se exhumen los restos en contra de su voluntad y de momento no se plantean llevar a su abuelo a ningún otro lugar», declara Alonso, apuntando que llevar a cabo el traslado supone un delito, por lo que la fundación «no se quedará con los brazos cruzados» y no descartan emprender acciones legales, como explica que ya está ocurriendo tras el traslado de los restos del general Sanjurjo en Pamplona tras la denuncia de la familia por la acción del Ayuntamiento.

«La Iglesia también tendrá algo que decir y no puede renegar de los que volvieron a imponer en España la cultura cristiana y los que salvaron a sus integrantes, después de que al menos once obispos y ocho mil sacerdotes fueran martirizados», dice Jaime Alonso, quien insiste en que el enterramiento está en una zona de culto y merece un respeto «ante una determinación sectaria y arbitraria». Al abogado leonés le ha sorprendido «que un Gobierno español se comporte como una república bananera» con el objetivo de «imponer una ideología que con la Ley de la Memoria Histórica quiere borrar la historia y ocultar lo que hizo, como si todo se redujera a buenos y malos. Un presidente del Gobierno no puede decidir, esto deben hacerlo los jueces y los tribunales, se trata de un acto voluntarista como ocurre en los gobiernos de sátrapas».

En relación al futuro del Valle de los Caídos, plantearse «la reconciliación es una broma pesada, surgida del buenismo de Zapatero y que se contradice con la realidad de los hechos». «Hoy no se puede hablar de reconciliación, porque cuando se habla de diseñar, se habla en verdad de reconstruir y si quieren otro monumento, que lo construyan; el Valle de los Caídos se levantó para significar la paz y contribuir a superar los traumas de todos los españoles», remata, para recordar que hasta 2007, cuando se aprobó la Ley de Memoria Histórica, era el monumento más visitado a nivel nacional. «Espero que el pueblo español no esté tan anestesiado y permita que Pedro Sánchez, que llegó al Gobierno por accidente, cometa una ilegalidad que no se adecúa a un Estado de derecho, que no entiende el respeto a la libertad y la pluralidad política», remata el vicepresidente de la Fundación Nacional Francisco Franco.

«Es una ilegalidad provocada por el odio»