jueves 14.11.2019
INFRAESTRUCTURAS

Una fresadora tira de la obra que acabará con 53 kilómetros de grietas en la A-66

La intervención en la León-Benavente comienza en el límite de la provincia con itinerarios de doble sentido en la autovía
Sistema de fresado que abre la reforma. RAMIRO
Sistema de fresado que abre la reforma. RAMIRO

Las obras de los baches en la plataforma izquierda de la León-Benavente (autovía) están más cerca de su extinción, objetivo final de la intervención que por 6,8 millones de euros se dedicará a remozar casi por completo la plataforma izquierda de la estructura en el tramo leonés. La obra ya ha obligado a modificar las condiciones de la circulación en los puntos más cercanos, con tramos de doble sentido y un único carril que comparten los vehículos que transitan por la vía. Las máquinas han comenzado con el fresado del pavimento asfáltico, que es una de las técnicas de rehabilitación de estructuras viarias más efectivas ante asientos deteriorados,; por ese método resulta factible levantar las partes que presentan más defectos sin necesidad de intervenir en las zonas en las que se observa un buen estado. El procedimiento que se emplea para el inicio del fin del quebranto que padece el aglomerado y la capa de rodadura de la A-66 desde que el pasado martes comenzó la ejecución de la reforma, se ajusta a esas condiciones, con una sola máquina y que en una pasada se elimina el largo, ancho y espesor deseado de la capa asfáltica a retirar. El avance se realiza en estas primeras jornadas de trabajos entre los puntos kilométricos más próximos al límite de provincia de León; en sentido norte, por un pasillo habilitado y despejado de vehículos, desviados de forma ordenada a la plataforma paralela, convertida de forma excepcional en vía de doble sentido para la circulación. Así se ve afectados en este estreno del proceso de rehabilitación un puñado de kilómetros de la autovía, entre cuatro y cinco en esas primeras horas de trabajos.

Las máquinas llegaron a la León-Benavente tres meses después de que el Ministerio de Fomento cumplimentó el proceso administrativo de adjudicación de la obra (por una cuantía que se queda casi a la mitad del precio de licitación).

La reforma de las grietas que afectan al vial más relevante para la comunicación por carretera a la capital leonesa y Asturias tiene un plazo de ejecución de 21 meses; para cumplirlo, basta con que se ejecuten 84 metros diarios. Con ese límite, en dos años los baches serán historia.

Una fresadora tira de la obra que acabará con 53 kilómetros de grietas en la A-66