martes. 09.08.2022

El hangar que había ocupado el Grosa durante sus operaciones en el Aeródromo Militar de León hasta que lo abandonó en septiembre del año pasado está dedicado ahora a la formación de los suboficiales de la Academia Básica del Aire. Es en esta instalación donde los futuros sargentos del Aire y del Espacio —como se denomina desde el pasado 27 de junio a lo que hasta entonces había sido tan sólo Ejército del Aire— se forman bajo el marchamo de las siglas Peram en las especialidades de Mantenimiento Aeronáutico y Mantenimiento Electrónico.

El Grosa ocupa ahora un hangar modular, después de que sus Searcher estuviesen almacenados en el Costerón en la base Conde de Gazola en los tiempos entre las diferentes operaciones que realizaron en Soria y en Pajares de los Oteros. Pendiente está si las nuevas relaciones entre el Aire y Tierra permitirá a esta puntera unidad contar con un espacio fijo en el aeródromo, donde en 2017 se construyó un acceso asfaltado desde el hangar hasta la pista para que los RPAS del batallón pudiesen acceder a la zona de despegue y aterrizaje. Aunque el Grosa se creó en 2015 ya con la clara intención de que sus operaciones de vuelo estuviesen vinculadas a La Virgen del Camino, tuvieron que pasar tres años hasta que comenzó a operar desde allí. Mientras tanto, los soldados de la unidad y los RPAS realizaron sus campañas desde el aeródromo civil de Pajares de los Oteros, a donde regresaron tras el fin del acuerdo entre los ejércitos de Tierra y Aire, lo que dejó al batallón sin la posibilidad de acceder a la pista del aeropuerto. Una instalación que han vuelto a recuperar.

Un hangar que ahora se destina a formación