jueves 4/3/21
Infraestructuras

La huelga de la estiba en Bilbao aviva el paso de trenes mercantes por León

Media docena de convoyes atienden a diario el desvío de navieras hacia puerto de Gijón
Tren de Continental Rail, al paso por Torneros, con carga hacia el puerto de Gijón. PEDRO LÓPEZ

Nada encaja mejor en el concepto del Corredor Atlántico que la actividad ferroviaria que motiva la carga y descarga en los puertos de la fachada marítima, la fachada del noroeste. En plena segunda ola de reivindicación de una estructura intermodal en la periferia española, el incremento de circulación es réplica de un conflicto laboral.

La huella de la estiba en el puerto de Bilbao repercute ya en un incremento notable de circulaciones de trenes mercantes por León, en ese cauce que termina en el Musel y devuelve a la traza de raíl de la provincia leonesa a las cotas de protagonismo que ocupó antes de que la gestión se encargara de llevar a otros territorios aquella posición de liderazgo.

De momento, la huelga de estibadores en la cornisa vizcaína aporta beneficios notable para los tránsitos por León, que suma hasta seis trenes diarios más, a cuenta de esta incidencia.

Enlace intermodal

El muelle del Musel es puerta de entrada para navieras que hasta ahora operaban en Vizcaya

Las navieras cambiaron la puerta de entrada al mercado nacional; los contenedores llegan al puerto del Musel en vez de las terminales de Santurce, con replica directa para el tránsito a través de la Rampa de Pajares y los enlaces hacia el interior de la península. El guión y el contenido adecuado para los defensores de la proyección económica que justifica la extensión del corredor Atlántico hacia el noroeste, desde León a los puertos de Vigo y Gijón, teoría básica que sustenta todo el argumento de política logística que persiguen León, Asturias y Galicia en el próximo reparto de fondos CEF.

Las conexiones con Gijón se han incrementado en seis trenes diarios desde que las navieras decidieron entrar a España por la costa asturiana, en vez de los espigones vizcaínos, ahora agitados por una huelga de estiba que durante el próximo mes tiene previstos paros de 24 horas cada segundo día.

En vista del panorama, las operadoras navieras cambiaron el itinerario; por eso la media docena de trenes de mercancía que, con doble trayecto, circulan por León con destino a Azuqueca de Henares (Guadalajara), a la terminal de Cogullada, en Zaragoza, a Barcelona Morrot, y a Silla, en Valencia, por itinerarios explotados de continuo en los tránsitos entre Sagunto y Trasona.

El incremento de frecuencias añade la presencia de operadoras ferroviarias entre las que hasta ahora tenían a León como paso o destino en sus circulaciones. Continental Rail maneja la mayor parte de la carga que mueve con destino u origen en los mulles del Musel.

Ese círculo de la intermodalidad se ofrece como ejemplo para reafianzar el objetivo; del noroeste, que se presenta como alternativa al movimiento económico que trata de aglutinar la cuenca del Mediterráneo, con un corredor con estructuras más avanzadas y mejor defendido por la aportación presupuestaria desde las instituciones.

El nuevo incentivo de tráfico desde el noroeste resulta estacional, derivado de los nubarrones laborales que en plena huelga amenazan el calendario de entrega y la fluidez de movimientos a través de los muelles vizcaínos, de la respuesta preventiva de las navieras, que decidieron varias unos grados el final de la ruta marítima.

De momento, el plan tiene reflejo en las circulaciones de mercancías a través de León; la media docena de trenes a mayores que han insuflado a las vías leonesas una sensación olvidada por la pérdida de actividad siderúrgica y minera.

Y eso que el murmullo de los trenes de mercancías se volvió a hacer notar la pasada primavera, cuando la irrupción de las medidas contra la pandemia barrió de la parrilla de circulación los tránsitos de trenes de viajeros, y dejó a las operadoras de carga el protagonismo del paso del tren.

Una veintena de convoyes se confirmaron entonces como aporte de actividad para un sector que no es ahora no la mitad de los que llegó a representar hace dos décadas; también en este flanco del tren de mercancías León ha sufrido las consecuencias de las embestida de la crisis y el desplazamiento de activos a otros puntos del territorio, muy alejados del momento decrépito que vive el ferrocarril en la capital leonesa, en toda la provincia por extensión.

Mercado liberado

En medio de esa merma, sostienen encendida la vela de la esperanza la aportación de compañías privadas que, desde que se liberalizó el mercado de transporte de mercancías por ferrocarril, se han aplicado en levantar las ruinas que quedaron con la paulatina retirada de las posiciones de la compañía ferroviaria pública.

Aunque el grueso de los movimientos de mercantes se vinculan a Renfe, los trenes operados por compañías privadas, tienen una presencia destacada a partir del tránsito ferroviario hegemónico entre León y Asturias; la compañía Captrain desenvuelve un flujo relevante de trenes mercantes entre Trasona, en Asturias y Sagunto, en Valencia, en esa diagonal peninsular que une la fachada cantábrica y mediterránea al hilo del mercado del acero.

Los bobineros de esta compañía fijaron el trayecto con carga los lunes, los miércoles y los viernes, con una conexión regular; mientras, que los martes, jueves y sábados regresaban de vacío al lugar de carga. La empresa Comsa opera también un mercante con destino a la frontera con Portugal por el paso de Fuentes de Oñoro.

Desde el área de mercancías de León Clasificación se mueve un mercante con destino a Sevilla; y en junio comenzó a operar el tren del acero, hasta Villadangos, con grandes planes de futuro.

La huelga de la estiba en Bilbao aviva el paso de trenes mercantes por León