domingo. 03.07.2022

El director del Servicio de Estudios Económicos del Colegio de Economistas de Valladolid, Palencia y Zamora, Juan Carlos de Margarida, advirtió ayer de la «bomba de relojería» que pueden suponer la suma de la inflación y el desabastecimiento por los problemas logísticos para el sector agroalimentario de Castilla y León.

La pandemia y la guerra de Ucrania han puesto al descubierto una serie de realidades, entre ellas el abandono de productos básicos como los alimentos, que han supuesto que se «trastoque» todo en España y Castilla y León.

El sector agroalimentario tiene problemas «estructurales» como el abandono de cultivos por baja rentabilidad o falta de tierra para cultivar por los efectos de la PAC hasta 2008. En el ámbito de la industria, De Margarida hizo hincapié en la necesidad de unas relaciones «estables» en la cadena alimentaria entre el sector productor, el industrial y la distribución y aumentar el poder negociador ante la existencia de demasiadas microempresas, con falta de competitividad y ante la necesidad de incrementar las exportaciones a países de fuera de la UE para garantizar mayor diversidad del mercado, «muy inestable» cuando existen conflictos. Destacó también la importancia del sector agroalimentario a la hora de revertir la despoblación y el abandono del mundo rural y cree que tiene que favorecer el crecimiento de actividades industriales y de servicios, además de aprovechar las sinergias con sectores como el cultural, turístico y gastronómico.

Inflación y desabastecimiento, una «bomba de relojería»